Deportes
Elecciones presidencia UD Melilla: Período de reflexión hasta el próximo martes día 29 que serán las votaciones
No sabemos si con anterioridad ha habido votaciones para ocupar la presidencia de la Unión Deportiva Melilla, pero lo cierto es que en estos últimos años, las mismas fueron por unanimidad de los asistentes ante la falta también de candidatos. Ahora con Molina y Agulló luchando por hacerse con la presidencia, la cosa ha cambiado
Publicada en InfoMelilla el 21 de junio de 2010
Como saben tras el cierre de presentación de candidaturas, que se produjo este pasado sábado a las 13,00 horas, son dos los candidatos que las han presentado, Francisco Molina Galvez, anterior presidente azulino y Manuel Agulló Suárez, ex-directivo unionista, precisamente con su actual opositor como presidente.
A Francisco Molina todos lo conocemos en la faceta de presidente azulino porque ha estado en los últimos seis años ocupando la poltrona.
Manolo Agulló, es un auténtico desconocido aunque por ejemplo en la rueda de prensa de presentación a la presidencia exteriorizó algunas de sus ideas, pero no por ello no deja de ser un auténtico desconocido en la faceta como presidente.
Lo cierto es que hasta el próximo día 29 de este mes de junio, para más señas martes, los aficionados tendrán tiempo de reflexionar para quién irá aparar el voto que durante un período de los próximos cuatro años, es decir hasta la temporada 2013-14 ponga a uno de los dos al frente del equipo de nuestra Ciudad.
Mientras también dicho período servirá para realizar, caos de que diera lugar a ello, las pertinentes alegaciones e impugnaciones, es decirlo clásico en los días de espera al momento de las votaciones propiamente dichas.
Mientras que Agulló dijo desde un primer momento que se presentaría a candidato para la presidencia unionista, Francisco Molina dijo precisamente todo lo contrario, además por activa y por pasiva e incluso un día antes de la conclusión de presentación de candidaturas volvió a insistir que ya no sabía en qué idioma expresarlo el que no se presentaría.
Es la primera vez en los últimos tiempos que habrá lucha –entiéndase deportiva si cabe- por hacerse con una poltrona. Al final como siempre, será la afición quien tenga la palabra.