Local · Semana Santa
Gran comienzo cofrade.
Generosos rayos de sol iluminan a una ciudad, Melilla, entregada a su Semana Santa en el Domingo de Ramos
La Banda del Flagelado tiene un indiscutible aire sevillano, estrena marchas semanosanteras, se entrega, sella su compromiso con la Semana Santa de Melilla. Y, además, luces trajes de gala musical. Olé.
Publicada en InfoMelilla el 28 de marzo de 2010
Vídeos de la procesión al final de la noticia
Ya lo sabía cuando entró en Jerusalén. Era el último viaje vital del gran revolucionario de todos los tiempos, Jesús de Nazaret. Le quedaban apenas cinco días de vida presididos por torturas, comparecencias, sangre y, finalmente, muerte en la Cruz.
Esto de que la procesión de la Pollinica no pase por el Parque Hernández no es ni bueno ni malo, sino raro. Jesús sobre el rucio, seguido de la Esperanza maternal se han tenido que ajustar a las obras del parque, transitando por accesos desconocidos como Sidi Abdelkader, Prim, O´donell...en fin, todo sea por el progreso y, Deo gratia, las costumbres cristianas se mantienen per secula seculorum, con o sin parque.
De acuerdo a los Evangelios, la Entrada a Jerusalén describe el momento en que Jesús de Nazaret entró triunfalmente a Jerusalén, en medio de una multitud que lo aclamaba como el Hijo de Dios. El Domingo de Ramos conmemora este hecho. La narración de la entrada a Jerusalén está escrita en el Nuevo Testamento, de la Biblia, siendo mencionada por todos los Evangelios.
Acaso estos detalles inspiraron un día a Pedro Pomares y le llevaron a una decisión tan trascendental como sugestiva: crear una banda de cornetas y tambores y algo más para las gentes del Flagelado -Batería Jota, oiga- y para quienes quieran contar con ellos. Son geniales y lo demuestran. Tienen un indiscutible aire sevillano, estrenan marchas semanosanteras, se entregan, sellan su compromiso con la Semana Santa de Melilla. Y, además, luces trajes de gala musical. Olé.
Juan José Imbroda, presidente de Melilla, no dudó en procesionar al mayor nivel institucional en la primera de las puestas en escena de la Semana de los cristianos de la ciudad, acompañado por Juan Antonio Ramos y representantes autonómicos, religiosos y castrenses.
Antes de entrar a Jerusalén, Jesús se detuvo en Betania y Betfagé, y el Evangelio de Juan añade que cenó con Lázaro y sus hermanas María y Martla. Ahí, se describe que Jesús envió a dos discípulos a la aldea cercana, con órdenes de recuperar un borrico que había sido atado, pero nunca montado y dijo: "Si os preguntan, decid que el Señor necesita el borrico, y que les será devuelto luego".
Los Sagrados Titulares de la Cofradía de la Medalla Milagrosa -Ave María- están procesionando con mucho rigor por las calles de la antigua Rusadir, en un Domingo de Ramos y de tela de grados centígrados porque ¡vaya calor que hace!. Hay melillenses que no se quieren perder el desfile procesional de las gentes de Juan Antonio Ramos, pero hay muchos más -melillenses o residentes- que han optado por el avión, el barco o Marruecos. Ellos se lo pierden.
Los Sinópticos y Juan establecen que Jesús supo que había gente en el área, como Simón el Leproso, así que pudo haber argumentado que la presencia del borrico había sido organizada por los discípulos de Jesús. El Evangelio de Juan, no obstante, simplemente dice que Jesús encontró el borrico. Juan y los Sinópticos establecen que Jesús entonces montó al borrico (o en Mateo al borrico dentro de Jerusalén), qué más da, digo yo.
Jesús, con Sipnópticos a sin ellos, con su querido Juan, o sin él, apostó por la sencillez, la humildad, un rucio, un pollino. Pudo entrar en la mítica y multireligiosa ciudad en una calenda o sobre una cuádriga de corceles albos, pero no era el caso porque había que morir defendiendo los derechos y la calidad de vida de los más humildes. El burro, listo como él solo, tenaz y trabajador, también es humilde, acaso injustamente.
Comienza la Semana Santa melillense con la alegría de ver procesionar a la Pollinica y, por otra parte, la segunda alegría: este año, los hombres y mujeres del Flagelado no se han tenido que pegar el sofocón, la tristeza y el llanto por no ver salir a Jesús y su Madre de Esperanza por culpa de la lluvia o el viento. Parece que todo irá bien climatológicamente en la Semana de Pasión y Muerte.
Videos: