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Toros.
'Goy' deslumbra en Darro cortando dos orejas y rabo a un toro de Enrique Ponce
La faena se instrumentaba sobre las dos manos pero, sobre todo, sobre el corazón de un auténtico gladiador del ruedo hispánico.
Publicada en MeliYa el 9 de agosto de 2010
Dios, ¡qué bonito es hacer esta crónica!. Antonio Criado Luque 'El Goy' ha desorejado y desrabado a un novillo-toro (más toro que novillo) en la granadina plaza de toros de Darro. Y cómo lo han pasado los suyos, de fábula. El novillero melillense completa su ciclo como matador sin caballos cortando orejas a pares y abriendo todas las puertas grandes que se ponen frente a su faz de chaval torero. ¿Qué bonito, Dios!.
Su memoria conservaba fresca la faena de Almodóvar del Pinar (Cuenca) y las dos orejas que le cortó a un temible Jiménez Pascuau el pasado viernes, también se acordaba de esa salida por la puerta grande en tierras conqueses. Estaba haciendo patria.
Pero ocurre que en Andalucía duelen más los toros porque se respira más puramente el sentimiento taurino y el melillense Antonio Criado Luque 'El Goy' así lo entendió en Darro (Granada). De azul Melilla y oro, Antoñito se despatarró con el capote con su adversario -un toro, para qué nos vamos a engañar- y le hizo todo bien, ajustado a derecho.
'Goy' le tenía preparada una sorpresa a la res de Ponce, don Enrique, de Chiva. La faena se instrumentaba sobre las dos manos pero, sobre todo, sobre el corazón de un auténtico gladiador del ruedo hispánico. Formidable, impresionante, siempre por encima del toro y triunfador.
Llegó la hora de la verdad y Criado Jr. supo que el espléndido trabajo realizado en los anteriores tercios no se podía malograr con los aceros y no se malogró porque entró a matar como un cañón artillero y se llevó al esportón dos orejas y un rabo que, disecados, escriben una bella historia taurina en Darrro.
Adolfo Ramos y Antonio Criado 'El Goy' están esribiendo una historia inolvidable en la tauromiaquia melillense. Está la afición local de enhorabuena merecidísima.