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Embajadores de Melilla en Almería.
Joany Valdés, nueva reina de la Casa de Melilla en Almería
A los postres, Lola Ruiz, la presidenta, tomó la palabra para, como todos los años, homenajear a una madre, en esta ocasión el homenaje recayó en Soledad López.
Publicada en MeliYa el 3 de mayo de 2010
En la noche del sábado, día 1 de mayo, la Casa de Melilla en Almería celebró su tradicional cena del Día de la Madre. También, es ya clásico, en este evento la representación melillense en la ciudad andaluza, proclama a sus reinas para el año.
Para todos estos actos se dieron cita un centenar de socios, que llegaron a la Casa en una noche primaveral, pasadas las nueve de la noche, ya que a las nueve y media comenzaba la cena, muy bien servida por el restaurador de la Casa.
A los postres, Lola Ruiz, la presidenta, tomó la palabra para, como todos los años, homenajear a una madre, en esta ocasión el homenaje recayó en Soledad López, a quien el directivo José Aranda le entregó un precioso ramo de flores. Después Lola habló a María del Mar Fernández, reina infantil saliente, deseándole que dentro de unos años, sea la reina absoluta de la Casa.
Después, por parte del relaciones públicas,Francisco Aguirre se proclamó a la reina infantil para el año 2010, galardón que recayó en la joven Andrea Luque. Después de la imposición de la banda y la corona a Andrea por parte de María del Mar, Lola, habló sobre Noemí, la reina saliente.
Y ya como broche a estos actos, el relaciones públicas desveló uno de los secretos mejor guardado, el nombre de la reina de la Casa de Melilla en Almería para el año 2010, título que recayó en la joven y guapa Joany Valdés, diciendo Aguirre algo visible, “si guapa es Noemí, más lo es Joany y si guapa es Joany, más lo es Noemí, es decir tan bella es la reina saliente como la reina entrante. Reina a la que tendremos la oportunidad de ver en Melilla muy pronto".
Noemí Vilchez impuso la banda y la corona a Joany Valdés y con ello ya se dio paso al inicio del baile abriendo éste, como siempre el relaciones públicas, en esta ocasión con la reina recién proclamada, Joany.
Una vez acabado estos actos, todos los socios en pie y, aunque suene a tópico, con la mirada fija en el horizonte, buscando la luminosidad de la ciudad de Melilla, hicieron un brindis, por, no podía ser de otra forma, Melilla y los melillenses. Ya se dio paso al baile y al fin de la fiesta, fiesta que duró hasta el filo de las cuatro de la madrugada, en que la Casa cerró sus puertas hasta una nueva ocasión.