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La Ciudad asegura que los melillenses son conscientes de que el enfrentamiento con el Estado se debe “a la incompetencia del Gobierno central”

El Barkani considera preocupante que el 56 por ciento de los melillenses perciban dicho enfrentamiento

Publicada en InfoMelilla el 21 de julio de 2010

Carmen Gaona Sáez

El consejero de Presidencia de Melilla, Abdelmalik El Barkani, considera preocupante que, según la encuesta elaborada por el CIS, el 56 por ciento de los melillenses perciban enfrentamiento entre la administración local y la central, pero deja claro que los datos atestiguan que son conscientes de que dicho enfrentamiento se debe “a la incompetencia del Gobierno central”.

Después de que el líder del PSOE, Dionisio Muñoz, realizara estos días una interpretación “sesgada, interesada y torpe” de la citada encuesta, El Barkani ha querido destacar algunos datos objetivos, como el hecho de que el 39,6 por ciento de los melillenses consideren buena o muy buena la situación de Melilla, mientras que tan sólo el 16,8 por ciento opinan lo mismo sobre la situación de España; o que entre los principales problemas que afectan a los melillenses se encuentran el paro, el transporte y la inmigración, asuntos todos ellos que competen al Gobierno central.

Pero si hay algo que preocupa al Gobierno local es que más de la mitad de los melillenses consultados para la encuesta, concretamente el 56 por ciento, aseguren percibir un enfrentamiento entre las dos administraciones, local y central, algo que, en opinión de El Barkani, ratifica que la labor de la oposición en la ciudad es “negativa y destructiva” y entorpece la labor del Gobierno. Además, este dato unido al hecho de que el 48,8 por ciento de los melillenses consideren buena o muy buena la gestión del Gobierno local y que tan sólo el 18,4 por ciento consideren lo mismo de la gestión de la oposición, llevan al consejero de Presidencia ha deducir que los melillenses son conscientes de que las malas relaciones entre administración tienen su raíz en el Gobierno central y en la oposición, que se dedica a “bombardear” cualquier intento del Ejecutivo local por mantener unas buenas relaciónes.