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Tradición religiosa.
La comunidad israelita de Melilla celebra la festividad del Sucot o Fiesta de la Cabaña
«Celebrarás la Fiesta de los Tabernáculos durante siete días, una vez recogido el producto de tu era y de tu lagar... Celebrarás la fiesta en honor del Eterno tu Dios en el lugar que haya elegido».
Publicada en InfoMelilla el 21 de septiembre de 2010
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Desde el próximo miércoles, 22 de septiembre, la comunidad israelita melillense celebra el Sucot, una de las tres más imprtantes del calendario judío que celebra la liberación de los israelitas y la bondad de las cosecchas. Las familias harán su vida cotidiana en cabañas construidas en las terrazas de sus casas para evocar las dificultades experimentadas durante 40 años de tránsito por el desierto hasta llegar a la Tierra Prometida.
Dice el Deteuronomio: «Celebrarás la Fiesta de los Tabernáculos durante siete días, una vez recogido el producto de tu era y de tu lagar... Celebrarás la fiesta en honor del Eterno tu Dios en el lugar que haya elegido» (Dt 16,13-15).
Sukkot es, pues, la tercera de las fiestas de Peregrinación. Esta celebración de las Cabañas o Tabernáculos, situada inmediatamente después de las solemnidades de Rósh Hashanáh y Yóm Kippur, comienza el 15 del mes de Tishry, 22 de septiembre y dura 7 días en Israel y 8 en la Diáspora.
Trae el recuerdo de las alegres reuniones populares que en los tiempos bíblicos tenían por escenario las calles de Jerusalén, al cumplirse la recolección otoñal. Posteriormente Sukkot se enriqueció con un nuevo sentido histórico-religioso al ser considerado como recordatorio de la Providencia divina que protegió a Israel tras la salida de Egipto, durante los cuarenta años de largo y penoso caminar por la Península del Sinaí, camino de la Tierra Prometida.
Las cabañas cubiertas de ramajes, bajo las cuales la familia se reúne en Sukkot, recuerdan las frágiles condiciones de vida en aquellos días de dificultades. En la sinagoga se canta el Hal.lel en acción de gracias por la protección divina que amparó y ampara a Israel.
De acuerdo con las prescripciones relativas a la fiesta de Sukkot en el cap. 23 del Levítico, los fieles toman en la mano derecha el Lulav, ramillete compuesto por un ramo de palma, tres ramitas de mirto y dos de sauce, y en la mano izquierda el Etrog, hermoso y aromático fruto cítrico.
Estas cuatro plantas unidas se agitan en ciertos momentos del Hal.lel hacia los cuatro puntos cardinales, arriba y abajo, para simbolizar la gratitud universal al Dios Uno y Omnipresente.
El séptimo día de Sukkot se canta con especial solemnidad una oración llamada Hoshaaná, en ella se repite varias veces esta palabra que significa «Sálvanos»; se entonaba ya en los días anteriores de Sukkot, pero el séptimo es más completa y fervorosa, por eso se llama ese día Hoshaaná Rabbá o gran Hoshaaná.
Al día siguiente se celebra una festividad designada en la Biblia como solemne asamblea del octavo día de cierre; se reza en la sinagoga por la lluvia del otoño que comienza y que constituye una promesa de bienestar y abundancia.
Al siguiente día se le llama Simjat Tóráh o alegría de la Ley; esta festividad marca la conclusión y reanudación del ciclo anual de la lectura pública del Pentateuco al reunir en un mismo día la terminación y comienzo de la lectura de la Tóráh o Ley de Moisés, simboliza su carácter y vigencia perpetuos.