Opinión
La democracia del voto, la del trabajo cotidiano
Publicada en InfoMelilla el 19 de abril de 2010
Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Remitidos, no del portal.
Remitidos
Cada vez estoy mas convencido de que eso de que la democracia es el gobierno del pueblo, emana del pueblo y de su libre decisión, son palabras vacías pero altisonantes, quedan bien pero no obedecen a la realidad.
Llegan las elecciones municipales, generales, autonómicas, las que sean, y los resultados dan protagonismo al poder para afirmar: somos la mayoría por los votos obtenidos, pero nos olvidamos de la influencia mediática, de las campañas millonarias, de los mensajes engañosos, de los cara a dos eliminando la pluralidad ideológica, haciendo desaparecer a los críticos y alternativos con el sistema pero esperanzados en superarlo.
Declaro seriamente que los votos en estas condiciones no son la garantía de la libertad pues son la respuesta al momento, a las imágenes, a la campaña acertada, a los millones a disponer, al culto al ego y pasar, por desconocimiento de los programas, de los compromisos y de su seguimiento y exigencia de responsabilidades ante lo no cumplido, cosa que no demandamos y lo que es pero: olvidamos.
Sigo esperanzado en que los que hacemos avanzar realidades próximas, mejorar relaciones, barrios, pueblos, ciudades, somos los voluntarios armados de la ideología del compromiso y entrega a los demás, a los sin nombre, la gente nítidamente de izquierdas, entendiéndose por izquierdas- aunque hoy día se esté perdido en el discurso del que significa serlo-, el compromiso real con los débiles y desclasados , pues clases haylas, digan lo que digan los sociólogos de signo plural pero teóricos, anclados en el virtuosismo del lenguaje más que en la realidad y el pisar calle.
Y esta reflexión no cabe duda me la provocó el análisis de los resultados de las pasadas Elecciones Generales, donde fuerzas políticas como la mía, como IZQUIERDA UNIDA vieron mermadas su representación institucional parlamentaria casi llevándonos a la desaparición. No es justo casi un millón de votos ocupen dos escaños, la ley electoral vigente no garantiza la representación real de la pluralidad .Nuestros diputados no pueden valer como ocho de los grupos mayoritarios PP, PSOE. Claro está a ellos les viene bien la alternancia, la demo a la americana, la partitocracia , la estrecha, interesada y formal; dicen ,hacen y apuestan por ello.
Estamos acostumbrados a miles de batallas, cuesta ver crecer lo que hemos sembrado, siendo discurso y proyecto para gente realmente comprometida y eso implica sacrificio solo al alcance de unos pocos, unos pocos orgullosos de lo que somos y representamos, por historia y presente. El futuro está por ver, en él los también los utópicos tenemos mucho que decir y hacer en pos de un mundo más “humano y auténtico”.
La república es un fin a conseguir y seguro llegará: la cosa pública es del pueblo, ¡ oligarcas ni al purgatorio !.
Pedro Gallardo
Ciudadano