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La Guardia Civil resalta la necesidad de colaboración con Marruecos para hacer frente al fenómeno de la inmigración
Martín Villaseñor ha valorado la labor de las fuerzas de seguridad marroquíes, que han colaborado en el control fronterizo para frenar la inmigración
Publicada en InfoMelilla el 8 de octubre de 2010
La Guardia Civil ha resaltado hoy la necesidad de entendimiento y de colaboración con Marruecos para hacer frente al fenómeno migratorio y poder combatir a las mafias.
Así lo ha asegurado el teniente coronel jefe de la Comandancia de Melilla, Ambrosio Martín Villaseñor, durante el discurso pronunciado en el acto central organizado con motivo de la festividad de la patrona de la Guardia Civil, la virgen del Pilar.
Martín Villaseñor ha valorado la labor de las fuerzas de seguridad marroquíes, que han colaborado en el control fronterizo para frenar la inmigración.
El jefe de la Guardia Civil en Melilla ha señalado que la agencia europea de frontera Frontex va a mandar a la ciudad una serie de material que facilitará el trabajo de control fronterizo que desarrollan actualmente los agentes.
Así, ha anunciado la llegada "en breve" de una embarcación rígida, una potente cámara térmica sobre vehículos y dos más de tipo medio que apoyarán las necesidades que existen en esta materia en la línea fronteriza.
Además, llegarán a Melilla dos detectores de latidos, que reforzarán el "castigado" material con el que actualmente se cuenta en la frontera, así como diez motocicletas todoterreno, que son "una verdadera necesidad".
"No obstante, con los medios o sin los medios, por la parte que nos toca, garantizamos que Melilla será siendo cada día una ciudad más libre y más segura", ha dicho.
También se ha referido a la situación del parque móvil, con un 50 por ciento de vehículos en perfecto estado y otro 50 por ciento "regular", algo que ha considerado "normal" debido al desgaste natural.
Martín Villaseñor ha hablado de la renovación de los vehículos, con la incorporación de un 20 por ciento de nuevas adquisiciones en los dos últimos años y ha apuntado, sobre la jornada laboral, que el descanso semanal pasará de las 36 horas a 48 e incluso 56 en alguna circunstancia, así como un descanso mínimo de doce horas para los salientes del turno de noche.
El teniente coronel ha expresado su agradecimiento al trabajo de los agentes, a las instituciones melillenses y a la seguridad privada, y ha tenido un recuerdo para el alférez Bravo y el capitán Galera, asesinados "traidoramente" en Afganistán.
Por su parte, el delegado del Gobierno, Gregorio Escobar, ha destacado la labor de los guardias civiles en Melilla, con un global de 800.000 horas de trabajo y 1.400.0000 kilómetros recorridos.
Ha asegurado que la tasa de esclarecimientos de delitos en la Comandancia de Melilla es del 85 por ciento, con más de 450 detenidos en el último año.
Entre las actuaciones realizadas en los últimos doce meses, ha enfatizado sobre la desarticulación de cuatro redes dedicadas al tráfico de inmigrantes, una de las formas de delincuencia "más despreciables".
Escobar también ha incidido en la aprehensión de más de seis toneladas de droga, lo que ha evitado que se pongan a la venta millones de dosis de sustancias estupefacientes.
Al mismo tiempo ha hablado de los servicios humanitarios que desarrollan los guardias civiles y que hacen una realidad "el verde esperanza del uniforme".
Al acto, han acudido las principales autoridades civiles y militares de Melilla, entre ellas el presidente melillense, Juan José Imbroda, y el comandante general, César Muro Benayas.
En la ceremonia se han impuesto condecoraciones a los agentes que han destacado en el ejercicio de su labor y se ha entregado unas menciones especiales a agentes de seguridad privada que colaboran en sus funciones con la Guardia Civil.