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Más de medio centenar de personas protestan por la situación "límite" del personal sanitario en Melilla
Ana Alvárez ha criticado la política de ahorro que quiere poner en marcha el Ingesa
Publicada en InfoMelilla el 20 de abril de 2010
Representantes del personal sanitario de Melilla se han concentrado hoy a las puertas del Hospital Comarcal de la ciudad para exigir mejoras en sus condiciones laborales ante la situación "límite" que están padeciendo y que repercute en la calidad asistencial de los pacientes
Más de medio centenar de personas han protagonizado la concentración, promovida por los distintos sindicatos, entre ellos SATSE, UGT y CCOO, para pedir al Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa), de quien dependen las competencias en Ceuta y Melilla, que haya negociación y "no imposición".
La presidenta de la Junta de Personal, Ana Alvárez, ha criticado la política de ahorro que quiere poner en marcha el Ingesa y ha dicho que la crisis económica que vive el país "no la deben pagar los trabajadores".
Ha explicado que el personal sanitario de Melilla trabaja "en precario", ya que las plantillas no están dimensionadas en función de la prestación sanitaria que se realiza, al no tener en cuenta la atención que se presta a las personas no censadas procedentes de Marruecos.
"Si no se contrata personal, difícilmente se puede mantener la calidad asistencial y la productividad que el Ingesa ofrecía a la ciudad de Melilla", ha dicho Álvarez.
Según la portavoz sindical, el personal sanitario se ve en numerosas ocasiones obligado a doblar turnos y no se aplica el "plan concilia", a lo que se suma el hecho de contar con la jornada más larga de todo el sistema nacional y las retribuciones más bajas.
Los sindicatos han pedido la dimisión de Sara Pupato, directora de este organismo, creado para gestionar las competencias de Sanidad de Ceuta y Melilla, ya que consideran que la gestión no se debe hacer desde Madrid.
Por su parte, el responsable de Sanidad de UGT, José Antonio Patricio, ha señalado que la aspiración es llegar a las 35 horas laborales a la semana, así como poder disfrutar de las vacaciones cuando el personal lo requiera.
Patricio ha apostado por la negociación como vía y ha considerado que la situación no se debe a la crisis, sino a una falta de organización.