Opinión

MELILLA, REFLEXIONES SOBRE SU NUEVO ESTATUTO DE AUTONOMÍA (XV)

Publicada en InfoMelilla el 19 de febrero de 2010

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Remitidos, no del portal.

Remitidos

Me esfuerzo en estas y anteriores reflexiones por y para conseguir para los melillenses el nuevo Estatuto de Autonomía de Melilla. Reconozco que es un esfuerzo sostenido y, como tal, su música, si mis reflexiones sobre el Estatuto fueran música, tiene la entonación del “do” sostenido. Este esfuerzo, sostenido y sostenible, para mejorar Melilla para uso y disfrute de los melillenses y de los que nos visitan, creo que lo comparto con una grandísima mayoría de los ciudadanos españoles europeos del sur, nosotros los melillenses, que estamos comprometidos, sin enfrentamientos, con Melilla, con sus mejoras, con sus avances, con su desarrollo y con su necesaria proyección para que Melilla cambie y se transforme en beneficio de todos.

Por áreas, sin ser exhaustivo en la enumeración, en mi opinión, nuestras principales preocupaciones y problemas siguen siendo los mismos año tras año, y ahora, agravados por la fatal incidencia de la crisis económica. Puede que sea este el orden de nuestra fragilidad: 1º La lacerante falta de empleo, el elevado número de parados, sobre todo de mujeres y jóvenes y el miedo a la pérdida de trabajo. 2º Las carencias, graves dificultades y alto costo de los transportes de pasajeros y mercancías entre Melilla y la Península. 3º La falta de fluidez en el tránsito, de entrada y salida, de personas y la circulación de vehículos en la frontera con nuestro vecino pais en claro perjuicio de la principal actividad de Melilla: el importantísimo sector del comercio y la actividad y servicios turísticos. 4º Las gravísimas deficiencias y carencias en infraestructuras educativas, la falta de profesorado, y los injustos, ilegítimos e ilegales elevados ratios alumnos/profesor incrustados incomprensiblemente en nuestra enseñanza con el claro resultado del elevado fracaso escolar tan negativo para la sociedad melillense. 5º La escasez y elevado precio de la vivienda. 6º La manifiestamente mejorable sanidad, tanto en infraestructuras como en la dotación de medios personales que es absolutamente insuficiente en todos los niveles.

En esta enumeración faltan muchos otros problemas que el lector podrá añadir. No he incluido, por ejemplo, al Estatuto de Autonomía de Melilla que, quizás, debiera ser como la conciencia del conjunto de todos los melillenses, fresca y transparente, como una conciencia múltiple obtenida dentro de un limpio proceso de ósmosis directa, de afinamiento y composición de la música de su texto, liberado de cualquier influencia negativa con origen en el actual Estatuto a la violeta, y orientado a procurar la solución de esas serias preocupaciones y problemas. Aún así, habría que pensar que, como toda obra humana, el Estatuto no será perfecto y producirá algunas insatisfacciones pero, indudablemente obtendrá más reconocimientos.

Por estas razones, estando necesitados nosotros los melillenses, los ciudadanos españoles europeos del sur, de nuestro nuevo Estatuto de Autonomía de Melilla, y estando necesitado este nuevo Estatuto de más dinamismo político para ser una realidad, y, entendiendo, que la política es una responsabilidad humana y no un simple oficio de traficantes, propongo, respetuosamente, una vez más a todas las fuerzas políticas de la ciudad que desarrollen cuantos cuestionamientos crean oportuno efectuar pero que, hagan ingeniería política y transaccionen, y acuerden un pacto para enlazar sus voluntades en pro del Estatuto, consensuándolo también con organizaciones empresariales, sindicales y sociales.

Sería un acuerdo entre caballeros, no otra cosa, para la consecución y buen fin del Estatuto de Autonomía. Con ello demostrarán tener talento, ser abiertos al diálogo, participativos y cercanos a los ciudadanos. Demostrarán estar en buena sintonía con los ciudadanos y tener una visión lúcida y acertada de la sociedad melillense. Sería una postura digna de valorar también por estar a la altura y por cumplir con las consignas partidarias de las distintas fuerzas políticas que, seguro, coinciden todas en apoyar al nuevo Estatuto de Autonomía de Melilla. Y, en ese afán que sé no les falta, y conseguido el Estatuto, vaya por adelantado nuestro respetuoso agradecimiento.

Melilla, 10 de Febrero de 2010

José Manuel Pérez Avilés