Local · Religión

El día de la Blanca Paloma.

Miles de melillenses se entregan a la advocación mariana de la Señora de las Marismas

Hace añoz se había celebrado el Rocío de una u otra forma pero más bien desde el silencio cristiano, que es el que está privado de liturgia pero superdotado de fe.

Publicada en InfoMelilla el 23 de mayo de 2010

Salvador Ramirez Vélez

Bueno, la advocación mariana marismeña de Melilla hay que buscarla hace 28 años en la persona de Sebastián García, que todo hay que decirlo. Antes se había celebrado de una u otra forma pero más bien desde el silencio cristiano, que es el que está privado de liturgia pero superdotado de fe. La Romería del Rocío ha caminado mucho desde este casi tercio de siglo.

Miles de melillenses se entregan a la advocación mariana de la Señora de las Marismas
Miles de melillenses se entregan a la advocación mariana de la Señora de las Marismas
Miles de melillenses se entregan a la advocación mariana de la Señora de las Marismas

Una visita al Pinar de Rostrogordo, una noche bajo los pinos, un acabar con la pernocta por mor de los malhechores de siempre, una visita al olivar de los Weil y, ahora, superficies rurales del Fuerte de Rostrogordo, pero hay quienes no tienen la más mínima consideración, como esos y esas energúmenos y energúmenas que dejan la raspa de las sardinas en pleno campo, una vergüenza demasiado frecuente.

El día está acompañando al sendero rociero, aporta tanto calor como brisilla de levante que hace más llevadera la profesión de fe a una Señora que sienta sus reales en la onubense localidad de Almonte, pero que es extrapolable a todo el mundo por su cercanía y bondad. María Santísima del Rocío, la Blanca Paloma, es la Virgen de todos.

Miles de melillenses se entregan a la advocación mariana de la Señora de las Marismas

El presidente de Melilla no se ha perdido la Romería organizada por la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Cautivo de Medinaceli y María Santísima del Rocío, cuyo gestor delegado, Gregorio Castillo no ha olvidado detalle alguno.

Lo mejor del evento son las peñas. Allá en el fuerte de donde escapó Abdelkrim El Jatabi para jodernos en Annoual estaban Cabales, Los Medios, Casa de Ceuta en Melilla -qué gente tan admirable la de Ramón de la Cruz- Mujeres Vecinales, asociaciones, familias, melillenses en general disfrutando de una jornada campera y mariana inolvidable.

Y lo gastronómico. No hemos contado las miles de sardinas que ardieron en los anafres de Los Pinos. Paellas, al menos, fueron 30, a cada cual más exquisita. ¿Chuletas de guarro?...media piara y un poco más. Y convivencia serena, cabal, toda la del mundo y en torno de una Virgen que se acordó de las gentes del campo, las más humildes, para ofrecerles su más desinteresada y generosa advocación.

Hay cosas que se pueden mejorar -todo se puede mejorar, hasta las crónicas de los periodistas, dicho sea de paso- pero el Rocío 2010 se ha saldado con excelente participación, seguridad y alegría. Así lo han maniestado los responsables autonómicos y así ha sido...en cuyo caso, que todo siga así.