Opinión

¡Mucho optimismo para tan poca credibilidad!

Publicada en InfoMelilla el 5 de agosto de 2010

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Remitidos, no del portal.

Remitidos

Debe de existir una óptica distinta, puede que alguien no contemple la política desde una perspectiva realista o es que los traductores de los medios de comunicación nos traducen las noticias que llegan desde fuera de España, respecto a la valoración de nuestra economía, de forma distinta a como se entienden en los países de origen. Existen grandes disparidades respecto a la forma en la que presenta nuestro Gobierno la situación de nuestro país y el enfoque que se le da desde los organismos internacionales y la prensa extranjera, a nuestras perspectivas de recuperación. Uno, quizá por deformación política, tiene tendencia a creerse poco lo que se nos dice desde la Moncloa o sus aledaños y apuesta por las noticias, aunque sean malas, que nos llegan, por ejemplo, desde el FMI o de The Economist o, porqué no, de la agencia de ratings Moody’s; todas ellas bastante coherentes y en el mismo sentido; lo que nos hace pensar que no deben ir muy desencaminadas, aunque nuestra vicepresidenta, doña Elena Salgado, las califique de “desfasadas”. Será porque, ZP y ella, van flotando en una nube de utopías y el resto de países de nuestro entorno, prefieren situarse en el escabroso mundo de la realidades donde, al fin y al cabo, nos toca vivir a los seres humanos.

Cuando escuchamos a ZP, en uno de sus recientes discursos, hablarnos de que, en dos años, vamos a acarrear el dinero a espuertas y que, en tan corto espacio de tiempo, vamos a erradicar el desempleo de España; nos preguntamos si esto significaría que nuestro PIB habría crecido en más de un 2’5%; condición para que se cree empleo neto o estamos oyendo a uno de aquellos oráculos de la antigua Grecia, adivinando el porvenir, sólo mirando la forma en la estaban distribuidas las entrañas, esparcidas por el suelo, de un pobre pollo destripado. Claro que, para esto, tiene ZP a los voceros del PSOE, como la inefable Leire Pajín, para endosarle los resultados nefastos de esta legislatura, al partido de la oposición que, ni pincha ni corta y, por añadidura, está sumido en la Babia (según una encuesta del País, parece que los socialistas le han recortado un 3’1% la diferencia que les llevaban en intención de voto), confiando en que los acontecimientos les pongan, sin hacer más que esperar a que madure, el gobierno de la nación en sus manos.

Nos hemos quedado muy satisfechos al enterarnos que nuestros bancos son solventes y que, cinco de las siete cajas que han suspendido, son catalanas, ¿puede que, a pesar del camuflaje de balances, estén todavía en la cuerda floja? Lo cierto es que las fusiones de cajas ya se han llevado una parte del FROB, que ha ido a parar a sus balances (algunos mal pensados han dicho que se han incluido en la cuenta de “capital” de las entidades, para darle el pego al ECOFIN) y, todo ello, a costa de nuestros impuestos y de nuestro endeudamiento público. Tampoco ha durado mucho el efecto de la creación de puestos de trabajo, que se nos anunció a bombo y platillos por el Gobierno; cuando, la EPA, se ha encargado de dejar claro que el desempleo sigue cobrándose víctimas; con un aumento, durante el segundo trimestre, de 32.800 nuevos desocupados, con lo que ya hemos alcanzado la cifra record de 4.645.500 parados ( un 20’09%), con 1’31 millones de hogares con todos en paro, ¿alguien se siente optimista ante este panorama?

Así pues, nos sentimos inclinados, a pesar del escepticismo de la ministra Salgado, a dar como buenas las recomendaciones que, desde el FMI, se nos vienen haciendo, al considerar que los desafíos con los que se enfrenta España, son “graves” y es urgente actuar con suma presteza. Dicen, en el FMI, que los objetivos que se ha planteado nuestro Gobierno son “ambiciosos” y puede que “potencialmente optimistas”, tanto que ponen en duda su “credibilidad”. Afirman, que tenemos un mercado laboral con disfunciones, una burbuja inmobiliaria que se desinfla, un gran déficit fiscal y un alto endeudamiento público y privado ¡vaya, como para ir sacando pecho! , ¿no señora Pajín?; añaden, los técnicos del FMI, que tenemos un crecimiento anémico de la productividad, un sector bancario con áreas de debilidad y “difíciles condiciones” en los mercados financieros, por lo que es “esencial” actuar con rapidez. Rematan el informe advirtiendo que, la recuperación de España será “lenta y frágil”; en consecuencia es preciso equilibrar la economía y crear puestos de trabajo. Sin embargo la demanda interna sigue siendo baja y continúa el desequilibrio en los mercados financieros.

The Economist, por su parte, continúa cargando contra Zapatero, describiendo, con rara precisión, la situación por la que atraviesa nuestro Presidente. Dicen que ya no es “el mago de los juegos de manos políticos” para ocultarle los problemas al país, porque la situación es otra y no valen los trucos de niños del juego de Magia Borrás y, para mantenerse al frente del Gobierno, lo que ahora precisa es saber hacer trucos de funámbulismo. Recoge la difícil situación de Zapatero al deber contentar, a la vez, a los inversores extranjeros, para que sobreviva la economía española y. al mismo tiempo, a los catalanes y vascos para apuntalar los presupuestos de otoño. Tampoco deja de mencionar a Rajoy, del que dice “promete reformas, pero evita entrar en detalles”. No sé lo que ustedes pensarán, pero a mí me da la sensación de que estos señores han dado en plena diana, al hacer una valoración tan ajustada de nuestro momento político.

Como era de esperar, el mazazo del incremento de nuestra tasa de paro, la perspectivas de crecimiento económico y los desafíos de las reformas que tiene pendientes nuestro país; para poder afrontar, con un mínimo de posibilidades, las dificultades de los meses que se nos avecinan; no ha quedado en saco roto para los analistas económicos y, la agencia Moody`s, ya ha advertido de una posible bajada de la calificación crediticia de España, lo que, como es sabido, afectaría gravemente a nuestra deuda pública y privada, si llegara a producirse. No debemos olvidar que, sobre nuestra economía, sobrevuela, como una sombra siniestra, una masa informe compuesta por mas de 4`6 millones de personas en desempleo, que arrastra tras de sí una impresionante carga para el Estado, que no puede dejar sin atender el pago de las correspondientes prestaciones, sujeto a la amenaza latente de una catástrofe social a la que, difícilmente, podría hacer frente un gobierno debilitado, como es el del señor Rodríguez Zapatero.

Es posible que la parafernalia del PSOE prefiera ignorar los hechos; es, incluso, probable que sigan engañando a la masa, prometiendo tiempos mejores, administrando placebos y entreteniendo a la gente con éxitos deportivos ( estos que, con tanta facilidad, se apuntan al haber del partido) y, no debemos descartar que intente trucos de prestidigitación, desviando la atención hacia el separatismo catalán y vasco, sus dos únicos soportes, interesados, por supuesto, sin los cuales se verían obligados a convocar elecciones anticipadas. No pierdan de vista a estas dos formaciones nacionalistas, aparentemente marginales, pero que, hoy por hoy, tiene la llave de la gobernabilidad de España. Mucho nos tememos de que la “responsabilidad” que ambas se atribuyen para votar a favor del señor ZP, tengan objetivos menos “responsables” y que, con toda probabilidad, puedan constituir la clave de la pervivencia del PSOE en el poder. La votación de los Presupuestos Generales del Estado nos dará la clave de algo más que la aprobación de unos presupuestos; seguramente, si se aprueban, querrá decir que Catalunya va a conseguir una compensación por los artículos del Estatut rechazados por el TC y, el País Vasco, mucho más autogobierno. Y, si no, al tiempo.

Miguel Massanet Bosch