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Obituario en el corazón.
No hay derecho, Manolo
¿Cómo vamos a vivir en clave de tristeza, la de tu hermano, Joaquín, la de Jesús Terradillos, la de Geli, la de Luis Rivero, la de Antonio, la de Micky, la de todos y la mía propia?.
Publicada en MeliYa el 23 de octubre de 2010
No hay derecho, Manolo, no hay derecho. ¿Cómo vamos a entender una velada en el Centro de Hijos de Melilla sin tus canciones, tu buen humor, tu mejor gastronomía?.
¿Cómo vamos a vivir en clave de tristeza, la de tu hermano, Joaquín, la de Jesús Terradillos, la de Geli, la de Luis Rivero, la de Antonio, la de Micky, la de todos y la mía propia?. En fin, que no hay derecho, querido Manolo Rosa.
Pienso en uno de tus hijos, Salvita, ese mocetón aficionado al baloncesto a quien tuve el placer de entrevistar en una ocasión cuando, allá en el pabellón Javier Imbroda, mientras entrenaba con la plantilla del Melilla Baloncesto. Dios, cómo tiene que estar sufriendo, justo como tu esposa y el resto de la familia.
Pienso en Willy Remartínez, Construcciones Noráfrica. Tú eras su encargado de obras de referencia; hasta te hizo una oferta de trabajo cuando tuviste que jubilarte por edad. Hoy tengo la suerte de vivir en una de tus casas. Él también llora como lloramos todos.
Dejas en todos una sensación de vacío porque se puede vivir con Manolo Rosa, esa es una feliz experiencia, pero se tiene que vivir sin Manolo Rosa y esa va a ser una experiencia difícil. Dios o quien sea te bendiga, nosotros bendecirmos, cada día, el poder haberte conocido. Haz una buena paella de conejo en el Cielo.