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Noche de emociones.
Pepe Gil, siempre en el corazón de la Casa de Melilla en Almería
Francisco Aguirre, en su calidad de secretario de la Casa, dio lectura al acuerdo tomado por la Junta Directiva de realizar el homenaje.
Publicada en MeliYa el 16 de mayo de 2010
En la noche del sábado, 15 de mayo, el Salón principal de la Casa de Melilla en Almería volvió a abrir sus puertas para rendir un muy merecido homenaje póstumo al que fuera durante algunos años presidente de Gestora y vicepresidente, José María Gil Pérez, fallecido recientemente. Al acto acudieron más de setenta socios que quisieron arropar con su presencia a la viuda, un hijo y varios familiares del socio fallecido.
Empezó el evento, como casi siempre comienza sus actos esta Casa, con una cena, que se inició con puntualidad británica, a la hora prevista, nueve y media de la noche. Finalizada la cena, Francisco Aguirre, en su calidad de secretario de la Casa, dio lectura al acuerdo tomado por la Junta Directiva de realizar el homenaje, así como de denominar con el nombre de José María Gil, al campeonato de parchís que se está desarrollando en la actualidad, ello motivado porque Pepe Gil era un participante asiduo de estos campeonatos, no pudiendo inscribirse en el actual, debido, precisamente, a la enfermedad que acabó con su vida. La decisión tomada por la Junta Directiva, fue acogida con fuertes aplausos por los asistentes.
Posteriormente, Lola Ruiz la presidenta de esta embajada melillense en Almería dedicó unas sentidas palabras a la figura del homenajeado, tanto en su faceta humana como en su faceta como socio y directivo de la Casa. Las palabras de Lola, en esta ocasión, salidas del corazón, pues no había guión, fueron largamente aplaudida por los socios presentes. Continuó el acto con la lectura de unos versos, escritos por la esposa de Pepe, por parte de Diego Gil, hijo del finado.
Y ya con unos conteniendo la emoción y otros dando rienda suelta a ella, en forma de lágrimas, Lola entregó a Emilia, esposa del fallecido un artístico álbum con todas las fotos que poseía la Casa de la presencia de Pepe en los numerosos actos que se organizan. Así finalizó este homenaje póstumo, ya que en esta ocasión no hubo brindis en el Paseo Marítimo de Almería, en memoria del un socio que dio muchas horas de su vida por la Casa.
Posteriormente y después de unos momentos muy emotivos, la noche continuó allí enfrente de Melilla con un baile, amenizado por el duo Alquimia. Durante el baile se sortearon cuatro cenas para una próxima ocasión, recayendo estas en los socios Pedro Caparrós (dos cenas ofrecidas por el Restaurador de la Casa) y Pepe Aranda (dos cenas ofrecidas por la Casa).