Local · Pobreza
Un estudio de la Ciudad Autónoma revela que en Melilla existe una feminización de la pobreza
Está relacionada al escaso nivel formativo de las mujeres que ejercen como cabezas de familia pobres
Publicada en InfoMelilla el 4 de febrero de 2010
En Melilla se produce una prevalencia de la pobreza entre las mujeres con respecto a los hombres, en gran parte debido al escaso nivel educativo.
Así lo revela un estudio encargado por el Gobierno melillense a la empresa Sociópolis, que ha sido presentado hoy en rueda de prensa, y en el que se establecen las principales características de la pobreza en la ciudad autónoma.
Según Carlos Rontomé, uno de los responsables del informe, en Melilla se produce una "feminización" de la pobreza que está relacionada al escaso nivel formativo de las mujeres que ejercen como cabezas de familia pobres.
En concreto, se produce una tasa de analfabetismo absoluto en un 22 por ciento de los casos en los que la mujer ejerce dicho papel, porcentaje que desciende hasta el 8,2 por ciento en el caso de los hombres.
Este índice se eleva al 73 por ciento si se suman a las mujeres analfabetas con aquellas que sólo saben leer y escribir o tienen sus estudios primarios incompletos, porcentaje que entre los hombres es del 65 por ciento.
El informe determina también que desde 1995 la tasa de pobreza ha decrecido en Melilla, al pasar del 42,7 por ciento al 27,8 por ciento en 2009.
En términos absolutos, en Melilla hay actualmente 19.875 personas que viven bajo el umbral de la pobreza, casi 7.300 menos que hace catorce años.
El mayor índice de personas con escasos recursos se concentra en unas zonas determinadas de la ciudad, que se corresponden con los barrios periféricos, así como con los de mayor dimensión.
En cuanto al nivel de pobreza, existe un 8,7 por ciento de la población que se encuentra en un grado extremo, un 10,5 por ciento en situación grave, un 5,8 en un nivel moderado, en tanto que un 2,3 por ciento se encuentra en una situación de precariedad social.
Paradójicamente, se da la circunstancia de que entre las familias pobres, la situación en la que se encuentra su vivienda suele ser de buen estado o acomodada, situación en la que están más de la mitad de los hogares de las personas con rentas bajas.
En cambio, en el 12,6 por ciento las viviendas se encuentran en mal estado o en una situación infrahumana.
En cuanto a las prestaciones que reciben, el estudio determina que el 69 por ciento de las familias pobres recibe al menos una prestación, mientras que hay un 31 por ciento de familias que no reciben ninguna ayuda de esta índole.
En cuanto a los problemas que afectan de manera directa a las familias pobres, el principal es la falta de empleo, ya que en el 75 por ciento de los casos hay algún miembro en paro.
Muy de lejos hay otros problemas como el requerimiento de atención por parte de algún anciano (12,6), las drogas (5), problemas con la justicia (4,1), juego (1,5) o alcohol (1,4).
Tras la presentación del informe, el consejero de Economía y portavoz del Gobierno, Daniel Conesa, ha resaltado que es el primer estudio de esta índole con el que cuenta Melilla, ya que en el caso de los datos del INE se agrupa la estadística junto a la de Ceuta.
Conesa ha destacado el avance que se ha producido en los últimos años, que ha permitido bajar el índice en unos 15 puntos, pero ha planteado la necesidad de llevar a cabo medidas añadidas a las que actualmente se están llevando a cabo.
En este contexto, ha dicho que el Gobierno central tiene mucho que decir, ya que las competencias de empleo y educación le corresponden y son las que precisamente se plantean en el estudio como condicionantes de la pobreza.
El portavoz melillense ha lamentado la falta de interés de los grupos de la oposición en relación a este informe y ha criticado que se quiera utilizar el tema de la pobreza como arma arrojadiza contra el Gobierno local.