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Un Melilla mejor y mas efectivo de cara al portal contrario en la segunda parte, al final goleó a un trabajador Écija (3-0)

Quizás más goles que fútbol a pesar de no restarle méritos de tipo alguno a los locales en su justa victoria ante un voluntarioso Écija quien no obstante en ocasiones también puso en apuros el portal defendido por Dorronsoro; dos golazos de Guille Roldán y como complemento otro de Andrés Ramos, dieron como hemos significado una justa victoria al equipo que más apostó por la misma

Publicada en InfoMelilla el 12 de septiembre de 2010

Salvador González

Encuentro que comenzaría con mayor mordiente de los astigitanos con unos minutos iniciales en los que el Melilla estuvo un tanto desdibujado sobre el terreno de juego a costa de que el centro del campo visitante comenzaba a imponerse.

Pero a partir de los primeros quince minutos el que comenzó a funcionar sería el cuadro local y así tenemos que a los 23, Guille Rioldán haría el 1-0 tras aguantar bien la salida del meta Thorices en la frontal del área visitante y en su salida elevarle perfectamente el balón en vaselina.

A raíz del gol el Melilla se entona más y Carlos Ruiz muy a su estilo protagoniza un disparo lejano que pone en dificultad el portal contrario. Mientras los visitantes lo intentaban pero ya de forma tímida ysin tantos bríos.

A los 34 minutos Aznar tiene una buena ocasión pero falla en el mano a mano ante Thorices al adelantarse excesivamente el balón.

Al final de estos primeros 45 minutos prevaleció el gol de Guille Roldán.

Ya en la segunda parte saltaría con mayor intensidad el conjunto de Manolo Zúñiga con Jonan García como protagonistas de algunas buenas jugadas pero siempre con positiva respuesta del portero local Dorronsoro. La respuesta local sería protagonizada por Chota -sustituiría al lesionado Carlos Pérez- con un disparo errado y una petición a viva voz de calma de Cristian Castells al segundo entrenador local, Paco Sánchez Montoya, cuando éste vociferando le pidió que sacáse el esférico de la defensa con mayor celeridad.

El Melilla jugaba un tanto a trompicones a costa de un juego deslabazado y a veces sin rumbo determinado.

Por fin llegaría el minuto 67 de partido cuando Guille Roldán repetiría gol, que aligual que el primero fue también de vaselina suave y ante la salida de Thorices y tan sólo tres mas tarde, 70 de encuentro, llegaba el tercero cuando una cesión de Guille Roldán sobre la demarcación de Andrés Ramos habilitaría al marbellí para tener sólo que empujar al fondo del portal astigitano convirtiéndose así en e l 3-0, resutlado de partido que al final sería el definitivo.

Al final, Castells pudo haber hecho un autogal en su comprometida cesión hacia su portal pero en última instancia sacaría brillantemente de línea de meta Dorronsoro.