Local · Presupuestos
UPyD considera los PGE para Defensa como “espantosos y dañinos”
Guerra asegura que dentro de las FAS existe “un abrumador descontento y constante pérdida de moral"
Publicada en InfoMelilla el 4 de octubre de 2010
El coordinador de Unión, Progreso y Democracia (UPyD) en Melilla, Emilio Guerra, ha calificado de “espantosos y dañinos” los recortes presupuestarios relativos al ámbito de Defensa que se desprenden de los nuevos Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2011.
En días pasados, fue la diputada de la formación magenta, Rosa Díez, la que anunció una enmienda a la totalidad por entender que Rodríguez Zapatero “trata de mantenerse a flote en un Estado que ya es residual”, en esta ocasión, ha sido el responsable de Defensa de UPyD y coordinador local melillense quién considera “inaceptables y dañinas unas cuentas que van a ralentizar y adormecer a medio Ejército”.
Según Guerra, “los profesionales de las Fuerzas Armadas, están cansados de observar como, año tras año, sufren grandes recortes en sus presupuestos y programas, de la mano, apoyo y filtro de unos partidos nacionalistas que precisamente no creen en el Estado y mucho menos en sus Fuerzas Armadas”.
Ha matizado el dirigente upedista que dentro de las FAS existe “un abrumador descontento y constante pérdida de moral al observar la decadencia paulatina de un Ejército al que se le resta peligrosamente operatividad y eficiencia”.
Guerra ha insistido en el carácter disciplinado y abnegado de quienes forman parte de las FAS, pero ha dicho que “sería bueno se escuchara alguna voz discrepante y menos resignada por parte de quienes tienen capacidad para ello”.
Las normas que configuran en el llamado “estatuto del militar” son, a juicio de Emilio Guerra, “otro lastre que ayudan bien poco a establecer un marco atractivo para la profesión militar. Desde luego, no son buenos tiempos para nuestros militares”.
El upedista ha finalizado argumentando que “en un Estado que se precie, el modelo de Fuerzas Armadas y su desarrollo no puede estar dando bandazos y al arbitrio de los caprichos de unos pésimos dirigentes políticos, que están lejos de querer entender la importancia de las misiones consagradas en la Constitución Española a las Fuerzas Armadas”.