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UPyD manifiesta su rechazo al clima de tensión política que se vive en Melilla

Guerra cree que se trata de una postura que Gobierno y oposición han tomado de cara a las elecciones

Publicada en InfoMelilla el 17 de marzo de 2010

Carmen G.S./InfoMelilla.com

Emilio Guerra, coordinador de UPyD
Emilio Guerra, coordinador de UPyD

Emilio Guerra, coordinador de Unión, Progreso y Democracia (UPyD) en Melilla, ha manifestado su “profundo” rechazo al actual clima de tensión política que el Gobierno de Juan José Imbroda Imbroda y el Partido Socialista “tratan de establecer como marco preelectoral de cara a las municipales del 2011”.

Según el dirigente magenta, la “excesiva radicalización” de los discursos y la “aversión personal” entre unos y otros, hacen irreconciliables las posturas, así como la posibilidad de establecer acuerdos o pactos para el beneficio de la ciudadanía.

“Tenemos una clase política y dirigente trasnochados, incompetentes y fuera de contexto”, ha asegurado Guerra, para quien las políticas de futuro pasan por lograr una estabilidad socio-económica real, algo “que no siempre encaja con las supuestas mayorías o intereses de un determinado grupo o casta oligárquica”.

El error, a juicio del líder upedista, está en tratar de hacer “doblar la rodilla” al adversario por cualquier medio y establecer un “sometimiento forzado”. “A eso, le llama Imbroda estabilidad política, pero en realidad es dejar abierta la llave del gas”, asegura Emilio Guerra.

Por otra parte, el upedista ha asegurado que su partido observa con cierta “preocupación” las recientes noticias sobre la creación de 5.000 puestos de trabajo a través de los planes de empleo estatales para los años 2011 y 2012, “años electorales, como todo el mundo sabe, de ahí quizás, el reciente nerviosismo que se detecta entre quienes dicen que las estadísticas les otorgan una victoria larga y contundente”.

Por último, el coordinador de UpyD ha vuelto a cargar contra el Gobierno central y local responsabilizando a sus actuales gestores de los “importantes” problemas que atañen a Melilla. “Tienen una guerra abierta, cuyos fines son la eliminación política del adversario, y así es imposible que se pongan a trabajar para quienes realmente tienen que hacerlo: los ciudadanos”, ha concluido.