Opinión

ZP, rehén de los sindicatos

Publicada en InfoMelilla el 1 de junio de 2010

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Remitidos, no del portal.

Remitidos

Muy triste el papel que está representando Zapatero prisionero de los sindicatos. A la postre se ha demostrado que, sus cuantiosas subvenciones a las organizaciones representantes de los trabajadores, no han servido para nada o muy poco. La "compra de voluntades" resultó útil para soslayar ciertas situaciones puntuales pero no cuando lo que está en juego, entre otros delicados temas, es la posible convocatoria de una huelga general.

Ahora mismo, la ruptura de la paz social, que tanto preocupaba y sigue preocupando al presidente, está a punto de producirse. Los ánimos están crispados, y en esas condiciones lograr un acuerdo de "reforma laboral", con la aceptación de sindicatos y patronal se vislumbra harto dificil.

Al ciudadano en general y más aún al parado, eso de la "implicación personal" de ZP, para sacar adelante la citada reforma laboral le importa un pepino. Su situación no va a cambiar por mucho que el presidente asuma el dialogo social cuando se encuentra entre la espada y la pared motivado por su nefasta gestión anterior. Algo que no es debido al oportunismo o a la improvisación como creen muchos, sino a la cruda y dura ignoracia sobre la mayoria de los temas que aborda.

Lo complicado de la cuestión es que en estos momentos, CC.OO y U.G.T. no quieren ver perdida la escasa credibilidad que les queda, viéndose obligados a dar respuesta al Gobierno, tras los recortes a pensionistas y funcionarios al haber aprobado el decreto sobre medidas de ajustes, con lo cual, cualquier tipo de negociación, se ha endurecido hasta unos límites dificilmente controlables.

En caso de la la reforma prospere con el acuerdo de CC.OO. y U.G.T., posiblemente no sirva para la creación de empleo, pero si dicho acuerdo se alcanza siguiendo las orientaciones de la U.E., reduciendo el coste del despido y con una mayor flexibilidad salarial, quizá la situación laboral mejorase paulatinamente.

Como quiera que los sindicatos al parecer no estan dispuestos a ceder en lo que respecta a la indemnización por despido, Rodriguez Zapatero deberá optar por una reforma efectiva o mantener falsamente la paz social, toda vez que, con o sin la susodicha reforma, es muy posible que prospere la convocatoria de huelga general, que no solucionará absolutamente nada.

Al principio de su primer mandato, el presidente, cargado de buenos propósitos, creyó que cuando tuviese que abandonar la Moncloa lo haria feliz, contento y sin traumas. Muy pronto, amargado, comprobaria que ninguno de esos augurios se han cumplido. Parte de sus desastres obedece al haberse rodeado, salvo excepciones que todos conocemos, de inútiles a los que solo ocupa y preocupa como mantenerse en el puesto. No se complique más, reconozca humildemente sus complejos y limitaciones y presente la dimisión. Los ciudadanos se lo agradecerán, su familia más y España entera aplaudirá su patriótico gesto.

Atentamente

Jose-Tomás Cruz Varela