Opinión

Carta al Doctor Haouari

Publicada en InfoMelilla el 3 de febrero de 2011

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Remitidos, no del portal.

Remitidos

Queridísimo Doctor Haouari, querido Omar:

Queríamos pedirle perdón de todo corazón, si de alguna manera hemos contribuido a hacerle algún tipo de daño moral. Pero sobretodo queríamos hacerle llegar nuestro apoyo incondicional en estos momentos. Sabemos que esta no es la manera más correcta de hacerlo, desde la sombra, pero entienda que no tenemos otra opción.

Mi idea de escribirle a través de un medio público no tardo en recibir el aplauso de muchas de nuestras compañeras del servicio de Hemodiálisis del Hospital Comarcal, y de alguna manera queríamos hacer ver a todos que una persona como usted, con su integridad profesional y moral no podía ser objeto de ningún tipo de acusación, porque simplemente apoya y respeta a la enfermería, y quien diga lo contrario estaría incurriendo en falso testimonio. Hasta aquí bien, pero permítanos llegar un poco más lejos, para advertirle que los hilos que están tejiendo esta macabra telaraña se están manejando desde su propio despacho y de otros estrechamente ligados a nuestro servicio. Entienda que poco podemos hacer contra el fiero León de la jerarquía, y lo que prima en estos momentos es ser Cortes y agachar las orejas.

Cada día que pasa, aumenta nuestro pesar por no poder alzar la voz contra quienes contra usted traman y especulan, y le sorprendería el tipo de comentarios que contra usted se hacen en los rincones más insospechados de esta unidad. Pero entienda que se nos pide hacer piña, porque “quizás mañana nos toque a alguna de nosotras”. Es vergonzoso permitir a quien, hasta hace poco, nos manejaba desde un despacho y pedía la cabeza de algunas de sus compañeras, seguir haciendo y deshaciendo y campando a sus anchas, y desde la mayor de las frustraciones busca granjearse la lástima de sus pretendidas compañeras. También es cierto, que este tipo de personas no llegaría muy lejos si detrás no hubiera un brazo ejecutor, apoyado por un grupillo sin escrúpulos, capaces y preparados para todo.

Mis compañeras y yo estimamos su quehacer diario, y su apoyo incondicional a nuestra profesión en cada momento, confiriéndonos seguridad y respaldo en nuestra labor, pero sobretodo su trato correcto, serio y respetuoso hacia nosotras. También somos conscientes del apoyo que le brindan sus pacientes que, día a día, usted atiende con el mayor rigor, y que en más de una ocasión han manifestado preferirle a usted frente a sus compañeros.

Usted conjuga juventud e innovación con una gran profesionalidad, y con unos valores inquebrantables inherentes sobretodo a su profesión, que de haber conocido a nuestro gran ausente, el Doctor Antonio Torralbo, hubieran formado un equipo de trabajo excelente.

Te reiteramos, querido Omar, le reiteramos, querido Doctor Haouari, nuestro respeto, cariño y apoyo, y le rogamos encarecidamente que sepa perdonar nuestra cobardía y sumisión.

Atentamente,

Enfermeras de la Unidad de Hemodiálisis Del Hospital Comarcal de Melilla.