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Clarín y timbal, Pedro Pomares

En los festejos taurinos miraba de reojo a la banda de música, ‘jóder, como suena’, parecía pensar. Y obtuvo las letras y pentagramas de puntales de la música taurina.

Publicada en MeliYa el 9 de junio de 2011

Salvador Rámírez

Parece como si eso de la trompeta y el tambor fuere cosa primaria, vaya que resulta lo más fácil de interpretar en el seno de una banda de música u orquesta sinfónica. Nada de nada porque enchufarse a cualquier instrumento en cualquier agrupación musical es tema serio que implica trabajo, vocación, esfuerzo y reconocimiento. Pomares nació queriendo ser músico de viento y percusión por una serie de razones: se emocionó cuando niño al ver el paso de los Sagrados Titulares de Semana Santa al toque de cornetas y tambores, se hizo con partituras e historias de viento y percusión y trató, por sus propios medios, de conocer el sublime arte del clarín y el timbal.

Clarín y timbal, Pedro Pomares

En los festejos taurinos miraba de reojo a la banda de música, ‘jóder, como suena’, parecía pensar. Y obtuvo las letras y pentagramas de puntales de la música taurina, como la del sevillano pasodoble de ‘Puerta Grande’, magníficamente interpretado por quien fuera director de la banda de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, el maestro Tejela. Fueron tantas sus obsesiones musicales que se hizo músico.

Clarín y timbal, Pedro Pomares

Hombre, había que vivir, máxime si estas casado y tienes descendencia, por ello, la imagen, otra de sus obsesiones, marcó su vida laboral como técnico de Televisión Melilla, todo ellos con las clases musicales cursadas en el Conservatorio Profesional de Música de Melilla y con sus andanzas tanto callejeras como musicales, porque Pedro le pega a todos los palos. Pomares es Pomares en una hilera de la Banda de Música Ciudad de Melilla, es Pomares cuando se uniforma y participa en la Semana Santa melillense en las filas de la banda de cornetas, tambores y algo más del Flagelado (Cabrerizas Bajas) y es Pomares cuando se pone la felicidad por montera en el grupo de músicos que frecuenta ferias y fiestas.

Clarín y timbal, Pedro Pomares

También es músico de altura en los tendidos de la Mezquita del Toreo, hasta el punto de haber resuelto más de una ausencia musical, a base de entrega y compromiso. Nadie como él sabe lo importante que es una banda o similar en cualquier festejo de la Fiesta Nacional. Se ha dado el caso en la plaza de toros de Melilla de no haber banda ‘ad hoc’ pero sí Pomares & cía, con más ganas de fiesta que los propios toreros. Y, además, oiga, ‘por la cara’.

Y es que José Pedro Pomares Campaña y los suyos son así. Son músicos y seres humanos de la ciudad que hablan de música, investigan música y están unidos por una música que les sale tanto de la partitura como del corazón. Que no falten nunca.