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Cruz Roja atiende a pie de calle las dudas de los melillenses sobre el VIH y el SIDA
Con un stand informativo, la organización ha querido acercarse a los ciudadanos para explicarles todos los detalles sobre el virus de inmunodeficiencia humana y su última fase, el SIDA
Publicada en InfoMelilla el 1 de diciembre de 2011
Durante toda la mañana de hoy, 1 de diciembre y Día Mundial del SIDA, Cruz Roja Española ha tenido desplegado un stand informativo en la plaza Menéndez Pelayo, desde el que ha dado respuesta a las dudas de los melillenses sobre el VIH y el SIDA.
En Melilla, explicaban voluntarios y trabajadores del Centro de Atención al Drogodependiente, hay 89 casos de SIDA, la fase más grave de la infección por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) que debilita las defensas contra infecciones y enfermedades.
Desde el stand, aseguran que hay personas que llegan con serias dudas sobre las posibles vías de transmisión que, aclaran, no son otras más que el contacto con sangre, las relaciones sexuales y de madre a hijo durante el embarazo, el parto o la lactancia.
Para detectar si uno es portador o está infectado con el virus, puede hacerse la prueba del VIH, voluntaria, confidencial, anónima si se desea y gratuita en los centros sanitarios públicos. Se trata de un análisis específico para detectar esta infección. Además de esta prueba, existen otras rápidas, que arrojan resultados en 30 minutos y que, de resultar positivas, deben contrastarse posteriormente.
Cruz Roja ha incidido en la necesidad de acelerar el diagnóstico, ya que, de las cerca de 150.000 personas infectadas con el VIH que se calcula que puede haber en España, cerca de 35.000 no lo saben. Para favorecer un diagnóstico precoz, recomiendan la realización de la prueba a mujeres embarazadas, a personas que han sufrido alguna ITS, tuberculosis o hepatitis viral, a quienes no pongan impedimentos para tener hijos, a quienes han mantenido relaciones con un portador o a quien haya compartido material de consumo intravenoso de droga.
En España, existen tratamientos antirretrovirales que, a falta de una vacuna que elimine el VIH del organismo –actualmente hay varios ensayos clínicos en su búsqueda-, mejoran la calidad de vida y aumentan la supervivencia de los afectados, además de reducir el riesgo de transmisión de madre a hijo.