Local
Mascotas en Navidad.
Cuidado con los animales como regalo de Navidad
La mascota tiene que aprender a vivir en su nuevo hábitat y sus amigos entender que el animal tiene necesidades y derechos.
Publicada en MeliYa el 20 de diciembre de 2011
MeliYa.com
Esto no es tener un animal que se mueve y que te lame de vez en cuando por aquello de la ternura de la Navidad, es una responsabilidad a veces poco entendida porque tiene que existir una simbiosis especial. La mascota tiene que aprender a vivir en su nuevo hábitat y sus amigos entender que el animal tiene necesidades y derechos. De eso saben y mucho los responsables de uno de los mejores establecimientos de la ciudad, ‘Tu Mascota Revilla’ y, cómo no, la presidenta de la Sociedad Protectora de Animales y Plantas, doña María Orlinda Montiel.
Llega la Navidad y pueden llegar los dolores de cabeza porque se quiere ser tan original en esto de los regalos que…qué mejor que regalar una vida, hala, qué poderío. De sobra es conocida la triste historia del perro que llega cachorro a casa en Pascuas y acaba abandonado en el arcén de cualquier carretera por aquello de las vacaciones de verano sin perro. Y, si no es en la carretera, en el albergue más próximo que, en el caso de Melilla, es el dominio de María Orlinda. Raro es el día en el que no se topa con un ser vivo en la puerta de la Sociedad, sin mayor explicación.
“Los perros son seres vivos...hay que saber a quien se les regala...no es un juguete que se usa y luego se abandona...”, dice una amiga de la familia Revilla en su página de facebook. Y lo mejor para comportarse como es debido con la mascota es conocerla antes de que llegue a casa. Hay una nota común en todos loas animales domésticos: dan mucho más cariño del que reciben y no le duelen prendas. Este extremo debe ser bien entendido por el amo y bien reconocido.
Son muchos detalles: la higiene, la correcta alimentación, el juego, la compañía, la educación, el sentido de la responsabilidad. Por el mero hecho de llegar a casa, la mascota tiene derecho a todo lo anterior porque si recibe ese cuidado, lo agradece y se convierte en uno más del hogar. Hemos visto llorar a moco tendido a seres humanos cuando han perdido a sus amigos los animales. Pero han llorado porque han perdido, en cierta manera, el norte de sus casas.
No hay que ser tan ‘tirado pa´lante’ en Navidades. Hala, te compro un perrito de tal o cual raza para que te haga compañía. Todos tenemos el derecho de convivir con otros seres vivos pero, paralelamente, la obligación de darles el mismo tratamiento que al resto de la familia. Sin ese compromiso mental, la cosa no funciona.