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El adiós abulense del hijo predilecto de la Mezquita del Toreo, Manolo Sánchez

Se va uno de los toreros predilectos de la afición melillense, ganador por dos años consecutivos al Trofeo a la Mejor Faena que otorga la Asociación Taurina ‘Los Medios’.

Publicada en MeliYa el 17 de octubre de 2011

MeliYa.com

Y se ha ido en Ávila, por las Fiestas en Honor de Santa Teresa de Jesús. Manolo Sánchez, nacido en Valladolid en 1.971, deja los cosos tras dos décadas brillantes de toreo clásico y vertical. Se va uno de los toreros predilectos de la afición melillense, ganador por dos años consecutivos al Trofeo a la Mejor Faena que otorga la Asociación Taurina ‘Los Medios’. Tuvo, en su temporada de despedida, el detallazo de venir a ‘su’ Melilla para decir adiós a los aficionados.

El adiós abulense del hijo predilecto de la Mezquita del Toreo, Manolo Sánchez
El adiós abulense del hijo predilecto de la Mezquita del Toreo, Manolo Sánchez

Javier Hernández, en ‘El Norte de Castilla’, recoge las últimas declaraciones del diestro a quien le hubiera gustado «disfrutar y tener más suerte que en las últimas corridas toreadas y tener un bonito colofón a mi carrera. Sí que me hubiera gustado retirarme en Valladolid en una tarde especial con seis toros o algo así, pero, bueno, en la feria de septiembre tuve un cartel muy bueno y me planteo hacer alguna cosa excepcional en la celebración de mis veinte años de alternativa, que se cumplen en 2012».

El adiós abulense del hijo predilecto de la Mezquita del Toreo, Manolo Sánchez
El adiós abulense del hijo predilecto de la Mezquita del Toreo, Manolo Sánchez

Manolo es el torero de la sencillez humana y del rigor taurómaco, del ajuste a normas centenarias que pueden brillar más o menos, según el entendimiento del aficionado, pero que nunca traiciona a unos principios basados en la pureza taurina. El mismo diario castellano nos recuerda que han sido 19 temporadas de matador de toros desde su triunfal doctorado en el coso de su ciudad natal aquel 22 de septiembre de 1992, en el que salió a hombros por la puerta grande junto a su paisano Roberto Domínguez, que como padrino le cedió los trastos de matar, y José Antonio Ruiz, Espartaco, testigo del acontecimiento.

El adiós abulense del hijo predilecto de la Mezquita del Toreo, Manolo Sánchez

Sánchez no sólo ha toreado y triunfado en Melilla –en su última salida por la puerta grande tuvo como compañero de éxito a Enrique Ponce- sino que no ha dudado en participar en jornadas y encuentros de promoción del Arte de Cúchares. Siempre ha estado con los aficionados melillenses. Su faceta humana y la sinceridad que preside su personalidad se basan en la siguiente afirmación al término de su carrera «estuve cerca de ser figura del toreo pero no pude alcanzar esa meta dentro de una profesión muy difícil en la que hay que luchar mucho», aunque se va satisfecho «por descubrir lo que es la profundidad del toreo. Me da un poco de pena porque es lo que he hecho toda mi vida».

El adiós abulense del hijo predilecto de la Mezquita del Toreo, Manolo Sánchez

Melilla –creemos- tiene una deuda de gratitud con Manolo Sánchez porque ha trabajado en la Mezquita del Toreo con la misma sinceridad y criterio que en el madrileño oso de Las Ventas, catedral taurina en la que también se va a echar mucho de menos el arte del vallisoletano.