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El dulce recuerdo de un barrio llamado 'El Mantelete'

Parece como si Melilla necesitara en aquellos tiempos sacar poder y actividad a través del barrio cuya vía principal era el Muro X, hoy avenida del General Macías.

Publicada en MeliYa el 3 de diciembre de 2011

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Nada de nostalgias, sólo justo recuerdo a lo que fue un barrio de postín en sus tiempos allá a finales del siglo XIX, de solera, a principios del XX y de grandes anécdotas y actividad comercial a lo largo de décadas del pasado siglo. La Melilla amurallada tenía más necesidades que superficies hábiles y había que abrirse al campo exterior y uno de los primeros barrios creados a tal fin fue el Mantelete. Y era lógico porque tanto desde la Puerta de la Marina como por los primigenios accesos de Galápagos y Hornabeque se accedía al interior de los recintos amurallados.

El dulce recuerdo de un barrio llamado 'El Mantelete'
El dulce recuerdo de un barrio llamado 'El Mantelete'
El dulce recuerdo de un barrio llamado 'El Mantelete'

Mantelete es una especie de vestidura religiosa que permite sacar los brazos al obispo sin despojarse de su manto. Parece como si Melilla necesitara en aquellos tiempos sacar poder y actividad a través del barrio cuya vía principal era el Muro X, hoy avenida del General Macías. No sólo llegaban barcos con soldados al puerto melillense sino que venía la marina mercante española y extranjera para llevarse mineral y abastecer a la ciudad. Los consignatarios de buques se fijaron en las plantas bajas del Muro.

El dulce recuerdo de un barrio llamado 'El Mantelete'
El dulce recuerdo de un barrio llamado 'El Mantelete'

Con el paso del tiempo y la eclosión de la flota pesquera, se convirtió en barrio de hosteleros y de chipichangas, en la mejor versión del término que es la derivada del inglés ‘Ship chandlers’, es decir, proveedores de buques. A esos se dedicaban muchos melillenses como la familia Santos. Quienes cumpliremos pronto los 60 recordamos con emoción ‘Casa Pedro’, el de las sardinas, los chanquetes y las botellas de tintorro de Valdepeñas con gaseosa y recordamos también los cafetines de la calle de Jardines, a espaldas del Muro X. Allí se iba con el padre de uno a comer churros y a conocer la Melilla marinera.

El dulce recuerdo de un barrio llamado 'El Mantelete'
El dulce recuerdo de un barrio llamado 'El Mantelete'

Aficionados a la pesca encontraron en Paco Navas el surtidor de los mejores efectos navales. Esos aparejos de a tres perfectamente empatillados quitaban trabajo y garantizaban éxitos pesqueros a pie de dique. Paco –y su hijo, aún en activo- llegaron a vender lombrices de Huelva, coreanas y americanas pero, cuando no había tanta especialidad, se compraban los aparejos, se iba uno al muelle y cualquier marinero te regalaba medio cubo de carabineros, magnífica carnada. Y si no se pescaba se comía uno mismo los bichos sobrantes.

Ese Mantelete prácticamente ha desaparecido. La Ciudad Autónoma hace lo posible por descubrir la muralla y elimina inmuebles en mal estado de conservación pero ese barrio nos ha visto crecer y disfrutar de una Melilla absolutamente sosegada. El ‘mercado de hierro’ se mantiene como Consejería de Fomento y el de Los Carros, en Plaza de las Culturas pero el genuino Mantelete sigue vivo en la memoria de los canosos.