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El Melilla vence en Ceuta (1-2), pierde el San Roque en El Ejido (2-1) y por tanto los de Tébar son ya conjunto de liguilla
Tras el tropiezo del San Roque en su visita a tierras almerienses de El Ejido y la victoria a domicilio del Melilla en Ceuta, los de García Tébar son oficialmente equipo de liguilla de play-off por el ascenso desde las diez menos cuarto de la noche de este domingo, por lo que la afición y Ciudad en sí, estamos de enhorabuena; en otro orden de cuestiones, partido no muy vistoso el celebrado este domingo en la Ciudad Autónoma de Ceuta entre dos equipos que demostraron más bien poco sobre el bien cuidado césped del viejo “Alfonso Murube” pero había que vencer y se hizo y ello es cuanto importa
Publicada en InfoMelilla el 8 de mayo de 2011
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El partido estuvo abierto en todo instante aunque siempre con el handicap positivo de que los nuestros fueron por delante en el marcador.
Los melillenses comenzarían el partido con la malísima noticia de la lesión de Chota quien a los tan sólo tres minutos de partido y debido a una mala caída tuvo que abandonar el rectángulo de juego aquejado en uno de sus hombros al parecer incluso con una luxación del derecho a pesar todo ello de que al final del choque estuvo presente en el banquillo celebrando el triunfo de su equipo.
El centro delantero melillense sería sustituido por su compañero Sergio Rodríguez.
Con dos equipos muy respetuosos con su respectivo rival, a los 8 minutos, un remate de cabeza del Ceuta por mediación de Javi Navarro estuvo apunto de convertirse en gol.
Tras muchos minutos de igualdad a los 26 un disparo lejano de Andrés Ramos puso en alerta tanto al portero como a la zaga local a pesar de que no traería las deseadas consecuencias para un Melilla que tras ir dominando, cedió terreno e iniciativa al contrario.
Hasta el final poco más que destacar ya que lo mejor estaría aún por llegar.
Y no se haría tardar ya que nada más dar comienzo la segunda parte a los tan sólo 3 minutos en una jugada confusa para la zaga local rondó por allí el más listo de la clase, Andrés Ramos, quien pescó un balón y de disparo cruzado batiría al meta Fock ante la incredulidad de los defensas caballas.
A los 55 minutos y en pleno desconcierto de juego local, Honorio dejaría su demarcación a Zamorano.
A los 78 minutos, otro jugador que entraría de refresco, Víctor Bravo, por apurar en exceso la jugada, al final un buen balón en perfecta posición para haber intentado el disparo a portería, se le fue demasiado rápido y no pudo controlar el disparo final. Otra buena ocasión de un Melilla que por momentos dejaba hacer a un desesperado Ceuta que no era capaz de encontrar el camino del gol.
El Ceuta pudo también haber empatado la contienda en el minuto 80 de partido, cuando un buen centro de Modeste por la banda derecha sería rematado con mucha intencionalidad de cabeza por Añete, pero finalmente el esférico saldría alto.
Por fin en el minuto 87, Amarito tras robar un balón a la zaga local y con un compañero suyo tendido sobre el césped dentro del área, por lo que quizás incluso hasta le hicieron pena máxima que no se pitó, se plantaría sólo ante Fock, driblándolo y marcando a portería vacía. Un gran gol que ponía momentáneamente la tranquilidad para los nuestros.
Pero dudaría muy poco ya que tan sólo uno después, 88 ya de partido, un despiste defensivo melillense a cargo de Dibi, haría que Mansilla batiera de tiro cruzado y a media altura a Pedro Dorronsoro en su salida.
De dicha jugada y tras el forcejeo por apropiarse con el esférico, sería expulsado el jugador local David Torres.
Al final venció el Melilla 1-2 en un partido no de mucha calidad en cuanto a juego pero si trabajado muy duramente ante un Ceuta que jamás arrojó la toalla.
Ultima hora de la lesión de Chota
Todo parece indicar que el centro delantero unionista estará ausente por espacio de unas cuatro semanas con lo que para él realmente la liguilla se le podría incluso haber terminado ya que padece una fuerte luxación en su hombro derecho.
Como recuerdan, Chota recibió un fortísimo impacto en una jugada que en principio no pareció revestir gravedad pero que más tarde acabó produciéndole la citada lesión al pundonoroso atacante azulino.