Local · Pleno de control
“Es inverosímil que se hable de pobreza en una ciudad europea como Melilla”
CPM ha lanzado varias propuestas encaminadas a erradicar la pobreza extrema en la ciudad, que el Gobierno ha rechazado porque se centran en subsidios que, dicen, ya se dan y no en la creación de empleo, en la que el PP ve la verdadera solución al problema
Publicada en InfoMelilla el 30 de noviembre de 2011
El salón de plenos del Palacio de la Asamblea ha sido un verdadero laboratorio de ideas encaminadas a solucionar el paro y la pobreza que asolan Melilla. En su turno de apelaciones, Coalición por Melilla (CPM) ha propuesto al Gobierno local que estudie su plan contra la pobreza y lo incluya en los Presupuesto Generales de la Ciudad Autónoma de Melilla (PGCAM) para 2012.
La diputada cepemista Salima Abdesellam se ha dirigido al Ejecutivo autonómico para recordarle que debe “invertir y diseñar medidas para reducir e, incluso, erradicar la pobreza y el paro”. Así, le ha planteado una serie de iniciativas que, a su juicio, terminarían con estos problemas como la creación de una mesa de participación para el empleo; exención del pago del agua, la luz y la basura a parados y pensionistas; ayudas autonómicas para las familias que están en el umbral de la pobreza; y una partida de 15 millones de euros para el Fondo de Ayuda Urgente (FAU) en casos de pobreza extrema.
La respuesta del diputado del grupo popular y vicepresidente primero de la Ciudad, Miguel Marín, ha sido contundente: CPM parte de un planteamiento equivocado, ya que para solucionar la pobreza hace falta empleo, no subsidios. En esta línea, Marín ha señalado que las familias que se encuentran en el umbral de la pobreza son aquellas con todos sus miembros en paro. Para darles una solución, hay que crear empleo, invirtiendo en infraestructuras, realizando una reforma laboral que facilite la contratación, reformas fiscales, creando nuevos yacimientos de empleo y disminuyendo el precio del transporte para favorecer el turismo. Todas estas medidas, a juicio del diputado, son competencia de un Gobierno central que ha tenido abandonada la ciudad.
Otro de los problemas de los melillenses a la hora de encontrar trabajo, ha proseguido Marín, es la falta de formación. Desde el Ejecutivo local, asegura, se lucha e invierte para contrarrestar los efectos de los altos índices de fracaso y absentismo escolar en Melilla, pero esta también es una cuestión que debe resolverse desde el Gobierno estatal, que es quien tiene las competencias en Educación.
Abdesellam ha replicado exigiendo la colaboración entre la Ciudad Autónoma de Melilla (CAM), la oposición y la Administración Central para resolver el problema de la falta de puestos de trabajo que obliga a los jóvenes melillenses que sí están preparados académicamente a abandonar la ciudad para encontrar empleo y ha tachado de “inverosímil y muy triste” el hecho de que “se hable de pobreza en Melilla, una ciudad europea”.
Por su parte, Miguel Marín ha insistido en que la administración local ya toma todas las medidas posibles para ayudar a las personas en situación de pobreza, incrementando anualmente las partidas presupuestarias destinadas a atenderlos -45 millones de euros en 2011- y atendiéndolas desde la Consejería de Bienestar Social y Sanidad, que ha contado con 23 millones de euros para prestar ayudas económica directas en casos de emergencia social por endeudamiento, equipamiento básica de la vivienda, subsidios, etcétera. En cualquier caso, recalca, lo más importante es crear empleo, algo en lo que no se ha recibido el apoyo necesario que sí esperan recibir ahora con el Gobierno de Mariano Rajoy.
Finalmente, ha intervenido la diputada de Populares en liberta (PPL), Rosa Cuevas, quien ha señalado que el problema de la pobreza se concentra en los barrios periféricos de la ciudad, para los que su grupo plantea un plan de choque con medidas como la promoción de condiciones de vida homologables al resto de barrios, un tejido productivo propio, atractivos turísticos, zonas de ocio y deportivas propias, integración, disminución de la delincuencia o erradicación del analfabetismo, entre otras. Asimismo, propone favorecer el empleo y autoempleo entre los vecinos de estos barrios, incluyéndolos en los circuitos de formación, ya que coincide con Marín en que “la mejor política social es la creación de empleo”.