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Escobar dice que los inmigrantes salen del CETI por decisión propia

La Delegación del Gobierno ha desmentido la denuncia realizada hoy por un grupo de subsaharianos en el sentido de que viven en chabolas porque no se les permite el paso al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), al asegurar que todos tienen sitio si cumplen las normas de convivencia.

Publicada en InfoMelilla el 26 de marzo de 2011

Agencia EFE

En rueda de prensa, el delegado del Gobierno en Melilla, Gregorio Escobar, ha informado de que en estos momentos hay unas 50 chabolas en las inmediaciones del CETI, si bien no ha precisado cuántos inmigrantes viven en ellas porque es un dato que "fluctúa" cada día.

De hecho, ha apuntado que no todas son utilizadas de forma permanente por los inmigrantes, ya que algunas permanecen vacías durante un tiempo y otras se utilizan como lugar de reunión o encuentro por los 'sin papeles'.

No obstante, ha insistido en que si los inmigrantes viven en estas infraviviendas se debe a una "decisión propia" tomada de forma "voluntaria", ya que "todas las personas que están en situación administrativa irregular en Melilla tienen un puesto en el CETI" en cuanto a alojamiento, manutención, cobertura de higiene personal y sanitaria y actividades.

Según Escobar, el hecho de que haya inmigrantes que decidan no hacer uso de estos servicios básicos en el CETI se debe a que no están dispuestas a cumplir con las "normas de convivencia" establecidas en este centro, entre ellas los horarios de entrada y salida, no cocinar en las habitaciones o no consumir ni introducir alcohol en el recinto.

Asimismo, ha puntualizado que la ocupación actual del CETI, que ronda las 600 personas, se encuentra dentro de la capacidad modular del centro y, por lo tanto, todos los inmigrantes acogidos pueden recibir una atención que garantiza la cobertura de sus necesidades básicas.

Ha insistido en que el CETI es un centro de acogida y no de internamiento, por lo que ni él, ni las Fuerzas de Seguridad pueden obligar a los inmigrantes a que duerman en el interior de las infraestructuras que el Estado pone a su disposición cuando llegan a Melilla, ni siquiera como medida excepcional tras el "trágico suceso" de esta madrugada con la muerte de tres personas.

Escobar ha informado de que uno de los inmigrantes fallecidos se encontraba fuera del CETI porque estaba inmerso en un proceso de mediación, después de que ayer por la tarde protagonizara un "altercado doméstico" con su pareja, que había dado a luz hacía tres semanas, por presentar una "alteración y cierta agresividad".

Ante esta situación, el equipo de mediación del CETI optó por separarlos para lograr una "normalización" de la situación y citar posteriormente al hombre, si bien éste no se personó.

Por ello, Escobar ha dicho que "no se puede decir que tuviera la entrada prohibida en el CETI".

En cuanto al derribo de las infraviviendas, Escobar ha explicado que no compete ni a la Delegación del Gobierno ni a las Fuerzas de Seguridad del Estado esta labor, dado que la jurisprudencia establece que quienes residen en ellas tienen una serie de derechos que hay que cumplir.

Por ello, para el derribo del poblado chabolista que han creado los inmigrantes es necesario una autorización judicial que depende de un proceso en el que deben trabajar de forma coordinada todas las administraciones públicas y que parte "sobre todo de los propietarios de los terrenos".

Según Escobar, no corresponde a la Delegación del Gobierno presentar las peticiones de derribo ante la Justicia, sino que es una tarea de "las personas perjudicadas" por la proliferación de las chabolas, como los vecinos de la zona y los propietarios de los terrenos en los que están asentadas.