Opinión

Feria de Abril sevillana, solo para machotes

Publicada en InfoMelilla el 13 de mayo de 2011

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Remitidos, no del portal.

Remitidos

¡ Ay compañeros José Carlos Iglesias y Juan Carlos Cabezas !, que no os dejaron bailar unas sevillanas en la caseta “Pero como tú ninguna” ,que los donantes de las flores de la Macarena os impidieron ver vuestro poderío, porque “dos hombres no pueden bailar juntos”, que fuisteis expulsados, que son puro macho y hembra del Presidente, consentida y carca, ella.

Y es que argumentan era una caseta privada, y claro me pregunto, ¡ allí no puede entrar la Constitución, hay otras leyes o idearios !. Pagan a la Casa consistorial sevillana para “hacer de su capa un sayo”, para no respetar por poseedores del coto cerrado ,libertades y derechos, prebendas de justo pago. Es de vergüenza ocurra esto en el siglo XXI, en una Feria donde los señoritos y aspirantes a ello, campean a sus anchas, diciendo el qué y cómo hacer, beneficiándose de los dineros públicos que aseguran la seguridad, la limpieza y tantos servicios, que salen de los bolsillos de todos.

Apoyo sin reserva alguna a la Coordinadora Girasol, agrupación de lesbianas, gasys, transexuales y bisexuales , en su censura y denuncia por este acto de discriminación y homofobia. No podemos aceptar nos impongan una moral privada que no respete los Derechos fundamentales del ser humano, no se puede aceptar semejante oprobio e intolerancia.

Y el Ayuntamiento de Sevilla gobernado por el PSOE e IU, mi referente que ha hecho aguas y a quien no dudo en criticar desde mi libertad que no disciplina incoherente, dicen no poder actuar al igual que el silencio de la Delegación del Gobierno que no es garante, ni depura responsabilidades.

Es así como la Sevilla tradicional de corceles, toros y gomina, de graciosos forzados por obligación y lacayos taciturnos en coches de caballos pretende afirmarse. Y lo que me da pena es como se engañan muchos currantes y aspirantes a ello, compitiendo con los benestantes y

adinerados, sufriendo por no gozar de un estatus y espejismo de días, de circunstancias, bombo e imagen.

Y es que ha de ser superado el dicho aldeano retrógrado de que “la caseta es la continuación de mi casa”, siendo para los convencidos privativos, lugar donde igual se maltrata, fuma, consume drogas o esclaviza, dependiendo todo de lo que permita la licencia; pero que una pareja de hecho baile, eso es un escándalo y a la calle , ¡ manda güevos y viva Honduras !

Y sigue imperando el clasismo, el señoritismo, el macho cabrío en una Sevilla donde clama el ¡ despertad ! De pena, deplorable.

Pedro Gallardo

Ciudadano