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La Casa de Melilla en Madrid celebra su primer aniversario con una fiesta campera
La finca ‘El Pajar Blanco’ en Robledo de Chavela acogió a importante número de socios e invitados
Publicada en InfoMelilla el 5 de diciembre de 2011
La finca ‘El Pajar Blanco’ en Robledo de Chavela (Madrid) ha acogido la fiesta de celebración del 1º aniversario de la Casa de Melilla en Madrid, que fue constituida el 30 de noviembre de 2011 y que actualmente es la única asociación melillense en la capital de España. Tras un año de vida, esta entidad continúa cumpliendo los objetivos para los que fue creada, que no son otros que los de promover la convivencia de los melillenses y simpatizantes residentes en Madrid desarrollando actividades culturales y sociales, servir de referencia a los melillenses que se desplazan a la capital de España, e impulsar los vínculos de unión de los madrileños con Melilla, dando a conocer su historia, cultura, patrimonio artístico y entorno natural.
A la celebración de este primer aniversario asistió un importante número de socios e invitados, entre los que destacó el novillero Adolfo Ramos, el presidente de la Casa de Melilla en Valladolid, Javier Fadrique.
Tal y como ha informado la propia Casa de Melilla, la jornada de celebración comenzó con una visita de sus socios a las instalaciones de la finca, donde pudieron ver algunos de los ejemplares de redes bravas y caballos de doma clásica y enganche propiedad de los hermanos Pérez Villena.
Posteriormente, durante el almuerzo se ofreció a los asistentes una selección de platos, aunque los más aplaudidos fueron la pastela y los pinchitos tan típicos de Melilla.
Una vez concluida la comida y mientras los invitados podían disfrutar de un exquisito postre, el presidente de la Casa de Melilla, Julio Miranda Céspedes, realizó un balance del primer año de existencia de la entidad, destacando por encima de todo el hecho de ser la asociación de este tipo más joven pero no la más pequeña, ya que tiene ya un número de socios “muy notable”. Además, Miranda Céspedes no quiso perder la oportunidad de lamentar el hecho de que ningún representante del Gobierno de Melilla hubiera acudido a la fiesta, a pesar de la invitación que se remitió a la Ciudad Autónoma.
La fiesta incluyó una entrega de obsequios representativos de la entidad a Ismael Pérez, uno de los dueños de la finca, por su “desinteresada y generosa hospitalidad”. Además, se entregó una placa conmemorativa al novillero Adolfo Ramos, a quien además se le transmitió el cariño y el apoyo de la Casa de Melilla.
La fiesta concluyó con música y baile, así como con la demostración de las cualidades taurinas de algunos socios e invitados ante unas vaquillas de la finca.