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La Cruz del Papa congrega a cientos de melillenses
La parroquia del Sagrado Corazón ha sido la iglesia escogida para acoger la Cruz del Papa y el Icono de la Virgen, dos regalos de Juan Pablo II a los jóvenes, que recorren España antes de las Jornadas Mundiales de la Juventud
Publicada en InfoMelilla el 6 de mayo de 2011
Coincidiendo con el inicio de la campaña electoral,
hoy han llegado a nuestra ciudad la Cruz de los jovénes y el Icono de María, dos presentes que hizo el ya Beato Papa Juan Pablo II a los jóvenes como símbolos de las Jornadas Mundiales de la
Juventud (JMJ) que, este año 2011, tendrán lugar en Madrid durante el mes de agosto.
Los dos signos llevan recorriendo el mundo 25 años
y, durante los dos últimos, han centrado su recorrido en España para preparar el recibimiento de las JMJ, unas jornadas concebidas por Juan Pablo II
como “ocasiones para que los jóvenes proclamen con más alegría su fe en Cristo”.
La acogida de la Cruz se ha celebrado en la
parroquia del Sagrado Corazón donde, entre las 9 y las 14: 30 horas, se han congregado alumnos de
los colegios públicos y concertados de la ciudad, así como feligreses de las distintas parroquias. La Cruz ha sido depositada ante el altar mayor de la iglesia por un grupo de portadores que la traían a hombros, entre los que se encontraba el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José
Imbroda.
A las 17 horas se ha celebrado una oración ante los dos símbolos de las JMJ, que ha abarrotado la
iglesia, puesto que han sido cientos los melillenses que se han acercado a adorarlos. El acto ha incluído los testimonios de varios jóvenes cristianos que han contado sus experiencias de vida para invitar a los demás a poner a Jesucristo en el centro de la fe y encontrar sentido a las asperezas de toda existencia.
Tras la oración, se ha realizado una procesión, con viacrucis incluído, que ha incrementado notablemente el número de acompañantes de la Cruz y que ha culminado en el patio del centro asistencial La Gota de Leche, donde se ha celebrado una eucaristía solemne concelebrada por todos los presbíteros de Melilla.