Local · Ejército
La Infantería y su patrona la Virgen María, protagonistas del día
El Tercio Gran Capitán 1º de La Legión y el Grupo de Regulares de Melilla número 52 han rendido homenaje a su patrona en la Base Alfonso XII
Publicada en InfoMelilla el 8 de diciembre de 2011
En homenaje de su patrona, la Virgen de la
Inmaculada Concepción, el Arma de Infantería ha celebrado hoy, 8 de diciembre, un solemne acto en la explanada de la Base Alfonso XIII presidido por el comandante general de Melilla, Álvaro de la Peña Cuesta.
A las 12.15 horas, con rigurosa puntualidad militar,
ha dado comienzo la secuencia de actos protagonizada por dos unidades, la del Tercio Gran Capitán 1º de La Legión y la del Grupo de Regulares de Melilla número 52 que han incorporado sus
respectivas Enseñas Nacionales.
Junto al monolito de la explanada se ha situado una estatua de la patrona, a la que han rendido un sentido homenaje con la lectura de la efemérides
sobre el milagro de Empel, que narra cómo la virgen obró para salvar a los soldados españoles que fueron aislados y parecían abocados a una muerte ineludible durante la batalla en las islas de
Zelanda en 1585. Esto le valió la concesión del patronazgo de la Infantería en 1892.
Durante el acto las autoridades civiles y militares
han impuesto varias condecoraciones. Así, la Placa de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo ha recaído sobre dos oficiales y dos suboficiales; la Encomienda de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo, sobre un suboficial; la
Cruz del Mérito Militar con distintivo blanco, sorbe un oficial y cuatro soldados de tropa; la Cruz de Oro a la constancia en el servicio, sobre uno de tropa; y la Cruz de Plata a la constancia en el servicio, sobre dos de tropa.
Antes de proceder al acto por los que dieron su vida por España, el coronel jefe del Tercio Gran Capitán
1º de La Legión ha pronunciado una alocución en la que ha hecho valer el protagonismo de la Virgen María y la Infantería en este día, 8 de diciembre, poniendo de relieve no sólo la protección de la primera sobre la segunda, sino también la
relación entre ambos por su espíritu de sacrificio.
Como ha destacado, “María, la madre de Jesús, aquel hijo andariego que recorría los campos
polvorientos, dormía en el suelo y lo compartía todo, hasta su vida, puede entender muy bien la vida del infante porque es eso, entrega, sacrificio, compañerismo… y vosotros, regulares y legionarios, punta de lanza de la mejor infantería del mundo, sois unos privilegiados porque contáis con su protección”.