Local · Sanidad
Más de 18.000 melillenses no protegen los ojos de sus hijos del sol de forma adecuada
La aparición de patologías como cataratas, pterigion o DMAE en edades adultas está directamente relacionada con la exposición solar en los primeros años de vida
Publicada en InfoMelilla el 8 de junio de 2011
InfoMelilla.com
Ante la inminente llegada de la época estival, en la que los rayos de sol son más perjudiciales, el Colegio de Ópticos-Optometristas de Andalucía, Ceuta y Melilla (CNOOA) advierte que una protección inadecuada en edades tempranas de los ojos de los menores puede repercutir negativamente en su visión.
Y es que, según la entidad colegial, uno de cada cuatro padres melillenses no utiliza un elemento de protección adecuado para los ojos de sus hijos frente al sol, principalmente por desconocimiento de sus consecuencias.
Leticia Anavitarte, delegada del CNOOA en Melilla, explica que “el ojo del niño es más sensible que el del adulto debido a que su cristalino, que ejerce de filtro, y la retina aún están en pleno proceso de desarrollo”.
“Esto supone que antes del primer año de vida, no se deben exponer estas estructuras oculares tan delicadas a radiaciones tan perjudiciales como el ultravioleta (UVA y UVB), algo que puede provocar daños a corto y largo plazo”, añade la delegada.
Problemas derivados del sol
El Colegio de Ópticos-Optometristas de Andalucía, Ceuta y Melilla alerta de que una exposición a la radiación solar sin unas gafas de sol adecuadas en edades tempranas puede traer, a corto plazo y al igual que ocurre en la piel si no se utiliza un filtro solar, consecuencias como queratitis (quemaduras e inflamaciones en la córnea), cuyos síntomas se presentan en forma de dolor, fotofobia y enrojecimiento de los ojos.
A largo plazo, sin embargo, el daño puede ser más severo. En este sentido, Leticia Anavitarte explica que “se pueden producir alteraciones y lesiones degenerativas en el cristalino y en la retina, que dañan la visión de forma severa y permanente, y en algunos casos, producir ceguera”.
Es por esto que la entidad aconseja la utilización de gafas de sol homologadas y prescritas por un óptico-optometrista para lograr la protección adecuada de los ojos del niño. Según el Colegio, la utilización de gafas adquiridas en venta ambulante y que no han pasado los controles sanitarios correspondientes puede perjudicar y dañar la visión del usuario.