Local · Sociedad
Melilla, un fin de semana al año, se convierte en noble y señorial
La octava edición del Mercado Medieval toca a su fin después de tres días en los que han caminado por las calles de la Ciudadela miles de melillenses que han disfrutado con los espectáculos, conciertos artesanía y gastronomía del medievo
Publicada en InfoMelilla el 3 de julio de 2011
Espectáculos teatrales con figuras mitológicas y esperpénticas, enanos, bufones, malabaristas y saltimbanquis, fakires estrambóticos colgados por los aires; brujas, druidas, encantadores de serpientes, cuentacuentos, señores feudales y damas de torreón; conciertos folklóricos con instrumentos celtas y de época; caballeros batiéndose en duelo blandiendo espada con espada; adivinos, impresores, encuadernadores, herreros, artesanos de todo tipo; cetreros con halcones y búhos; y justas señoriales con caballos, lanzas, el caballero negro y la princesa heredera.
Sin duda este año, el octavo consecutivo, ha sido la celebración medieval más espectacular de las celebradas en tierras melillenses. Durante tres días los tres principales recintos históricos se han convertido en una auténtica fortaleza medieval que ha cautivado a niños y mayores.
Más de 80 puestos gastronómicos y artesanales han llenado las calles de la Ciudadela, que junto a los quioscos-terraza instalados por el Patronato de Turismo, han conseguido que todo el mundo se divirtiera y disfrutara sin notar las altas temperaturas.
El Mercado Medieval se ha convertido en una de las actividades más esperadas del año por todos los melillenses. Una iniciativa que mejora año a año y va completando su oferta, ocupando cada vez una mayor área e involucrando cada vez a un mayor número de profesionales y de público.
Este año, además, se ha contado con la novedad del acceso habilitado a las personas con discapacidad física, permitiendo el acceso a los melillenses con problemas de movilidad.
Según palabras de Ángel Barrabés, responsable de la compañía “Acción Calle” que se encarga de desplegar el mercado en nuestra ciudad, lo que se pretende es “que cada año haya cosas nuevas que sorprendan e ilusionen a los melillenses”. Así que, desde ya, esperamos con ilusión e intriga la edición del año próximo.