Opinión

Navidad 2011

Publicada en InfoMelilla el 17 de diciembre de 2011

Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Remitidos, no del portal.

Remitidos

En cualquier pueblo o ciudad nuestra geografía, aparecen iluminadas, ahora, sus calles principales y sus plazas, en claro manifiesto de la proximidad de la Navidad, fiesta entrañable y gozosa. No cabe duda: las luces, dando vida a una multitud de estrellas, hojas y arbolitos como bellísimos faroles, son portadoras de la gran noticia del nacimiento del Salvador en Belén. Este hecho histórico lo reviven y celebran, el 24 de diciembre, los dos mil millones de cristianos repartidos por todo el mundo y que pueblan, principalmente, Europa y América. Una cosa sorprende: algunos adornos luminosos son confusos, carentes de significado, como si existiera, en sus responsables, una vergüenza indecorosa a la hora de anunciar el nacimiento del Hijo de Dios eterno, que se encarnó en las entrañas de María por amor misericordioso a todos nosotros.

En las ciudades es costumbre el concurso de belenes. Una cosa que encanta a la mayoría: visitar los belenes, hoy tan extendidos. Muchos escaparates se adornan con el Misterio: San José, la Virgen y el Niño. Yo he tomado la costumbre, cada vez que los veo, de elevar una oración para que el Niño Dios bendiga a sus dueños y empleados, y le recuerdo, a Jesús, como si fuera necesario, que no lo es, sus palabras del Evangelio: “A todo el que me confesare delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre, que está en los cielos” (Mat. 10, 32)

Josefa Romo Garlito