Local · Política
UPyD asegura que no se dejará amedrentar por los violentos
Emilio Guerra ha mandado un comunicado de apoyo a sus compañeros de partido en San Sebastián, que están teniendo dificultades para ejercer la política en libertad e igualdad de oportunidades
Publicada en InfoMelilla el 29 de octubre de 2011
Emilio Guerra ha manifestado el apoyo a sus compañeros de partido en el País Vasco y el rechazo total a los que no cumplen las reglas del juego.
El coordinador de Unión, Progreso y Democracia en Melilla se ha referido, en una nota informativa enviada a los medios, a la negativa inicial de Bildu de dar permiso oficial para la celebración de un mitin de la diputada nacional de UPyD, Rosa Díez, en San Sebastián.
Una cuestión que, tras las quejas e impugnación de UPyD, ha sido revocada por el Consistorio donostiarra, que ahora niega su realización en los Jardines de Alderdi Eder, donde estaba previsto, y “manda a los upedistas a la Plaza de Zuloaga, caso viejo, en plena zona abertzale”.
Para Guerra es evidente que tratan de “acorralarnos y amedrentarnos, algo habitual en este tipo de sujetos”. Siin embargo, la formación magenta acudirá a la cita y su candidato Rubén Mújica -hijo del asesinado por ETA en 1996, el socialista Fernando Mújica- ha subrayado que "si los criminales envían a sus matones, ahí estaremos".
Guerra ha informado que numerosos afiliados de UPyD, viajarán desde toda España para estar junto a sus compañeros donostiarras y “hacer frente al intento de los testaferros de ETA de imponer su ley -que es la del más fuerte, no la del Estado de Derecho- en las calles del País Vasco”.
Y recalcaba el upedista que “lejos en la distancia, pero muy presentes en nuestro corazón, apoyamos y mandamos muchos ánimos para esos valientes”.
UPyD presume de ser una de las formaciones políticas nacionales que con más rotundidad ha puesto en duda el anunciado “cese de la actividad violenta y criminal de ETA”.
Para los upedistas “no se puede hablar del fin de ETA sin que entreguen las armas colaborando con las justicia y la policía a su desmantelamiento definitivo, y también a la aclaración de los muchos asesinatos de la banda aún sin resolver”.
Emilio Guerra finaliza comentando que “la irrupción de los filoetarras de Bildu, así como su muy probable entrada en el Congreso junto a los primos de Amaiur, es un golpe a la democracia, vergonzosamente consentido por el Gobierno y los dirigentes del PSOE, en una hoja de ruta de la que ha tenido conocimiento en todo momento un timorato PP”.