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Vivas e Imbroda defenderán enérgicamente los intereses de Ceuta y Melilla ante el próximo Gobierno
Los dos presidentes autonómicos emprenden una acción política conjunta que “ya no parará” hasta que el nuevo Gobierno y el nuevo Parlamento equiparen la calidad de vida en estos territorios a la peninsular
Publicada en InfoMelilla el 27 de octubre de 2011
Potenciación de la actividad productiva en el conjunto del Producto Interior Bruto (PIB) de Ceuta y Melilla; garantía de la sostenibilidad de los servicios públicos fundamentales; y autonomía. Estos son los tres ejes sobre los que los gobiernos autonómicos de las dos ciudades han desarrollado una acción política conjunta para elevar al Ejecutivo resultante de las próximas elecciones generales todas las reivindicaciones necesarias en pro de la igualdad de ceutíes y melillenses con el resto de los ciudadanos españoles.
Con el fin de concretar estas peticiones, el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha visitado Melilla y se ha reunido con su homólogo aquí, Juan José Imbroda. De la reunión de trabajo que han mantenido –junto a parte del ejecutivo de ambas ciudades-, se desprenden los asuntos concretos con los que pretenden dotar a estas regiones de “estabilidad política y social, mejoras económicas y herramientas para erradicar el problema del paro”, ha señalado Vivas.
Los esfuerzos de ambas Ciudades Autónomas se han centrado en quince puntos: los incentivos económicos y fiscales; el IPSI; la Unión Europea; comunicaciones, puertos y fronteras; políticas activas de empleo; educación; vivienda y suelo; tratamiento y eliminación de residuos; el ciclo integral del agua; energía; menores; servicios sociales; zonas con altos índices de marginalidad; otros servicios fundamentales; y desarrollo autonómico.
De adoptarse las medidas propuestas por Ceuta y Melilla en estos ámbitos, “los niveles de vida y la calidad de los servicios en ambas serán iguales a los del resto de españoles”, asegura Vivas, quien advierte que con estas exigencias “no nos hemos tirado al vacío; hay un trabajo muy concienzudo detrás”.
Por su parte Imbroda ha recordado que lo único que se espera es dejar patentes “los déficits estructurales que sufren ambas ciudades” y que requieren que el Gobierno de la Nación –y, de forma extensible, la Unión Europea-, asuma su “responsabilidad política y pública”, atendiendo a dos ciudades que, recuerdan, “son las dos únicas fronteras de España y de Europa”, algo que no puede pasar desapercibido a la hora de velar por los intereses de esta parte de sus territorios.