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237 años después, una Melilla libre y más española que nunca conmemora el levantamiento del sitio

A las tradicionales función religiosa y ofrenda floral, este año ha acompañado un guiño especial a “La Pepa” como una muestra más de que ni Melilla, ni España, han renunciado nunca a la bandera que las identifica y han luchado por preservar su independencia y su libertad

Publicada en InfoMelilla el 19 de marzo de 2012

Elena Montero

Desde 1775, la ciudad autónoma de Melilla celebra

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el levantamiento del sitio al que fue sometida por el sultán de Fez, Moulay Mohamed Ben Abdal-Lah. Todos los 19 de marzo, la ciudad celebra el fin del asedio de cien días que obligó a la población civil a refugiarse en la península.

El presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José

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Imbroda, ha relatado la valentía de aquellos hombres y mujeres que defendieron, durante tres meses largos, que “la bandera española siguiera ondeando sobre la ciudad” ante el primer intento de “anexionar Melilla a un imperio que se estaba forjando”. Ante los 40.000 hombres del sultán, las tropas españolas a las órdenes del mariscal

Sherlock resistieron y consiguieron que el enemigo levantara el cerco, manteniendo intacta la españolidad de la ciudad.

Como cada año, se ha celebrado la tradicional misa en la Iglesia de la Purísima Concepción. El vicario de Melilla, Roberto Rojo, ha recordado en su homilía

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que hoy, Día del Padre, también se conmemora a San José y ha animado a los presentes a seguir el ejemplo de un hombre que pudo acoger a la Virgen María porque, “desde la fe, supo entender y aceptar todo lo que venía de Dios”.

Como este “servidor fiel”, ha recordado, “todos los

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aquí presentes estamos llamados a un servicio”. Por eso, ha aprovechado la presencia de autoridades civiles y militares en la función religiosa para expresar su deseo de que Europa y el mundo conozcan un futuro sin fronteras e igualitario, en el que, abriendo el corazón al Señor, se produzca un

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cambio de mentalidad que permita a la humanidad apostar por valores como el de la paz, el servicio, la fraternidad, el amor y la convivencia pacífica entre religiones, siempre en busca del bien común.

Tras la misa, los asistentes han recorrido parte de Melilla La Vieja hasta el monolito que conmemora al mariscal Sherlock situado junto al túnel de la

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Florentina. Allí, han realizado la ofrenda floral Juan José Imbroda; el segundo jefe de la Comandancia General de Melilla (COMGEMEL), Luis Martínez Trascasa; y el secretario general de la Delegación del Gobierno, Francisco Avanzini.

Al finalizar el acto, Imbroda ha valorado

como “gozosa” la realidad de una ciudad que es “abierta, libre, moderna, europea, igualitaria, solidaria” y que se encuentra inmersa “la búsqueda de un futuro mejor dentro de España y de la Unión Europea”.

"La Pepa"

Asimismo, no ha dejado pasar la ocasión de recordar que hoy, 19 de marzo, se celebra el segundo centenario de la Constitución de Cádiz de 1812, “La Pepa”. Un texto que recuerda cómo unos “patriotas consiguieron mantener viva la llama de la libertad y de la independencia ante las tropas de ocupación de Napoleón”.

De ella, ha resaltado su valor como punto de partida para otros textos constitucionales, la “lección” que supuso para todos, y el salto cualitativo que dio España con ella. Por último, el presidente ha querido recordar que en Melilla estuvieron exiliados dos diputados y un periodista durante el “régimen despótico de Fernando VII”, a los cuales ha calificado como “tres prohombres de la libertad en Cádiz” que se refugiaron en una ciudad que tampoco sucumbió al ejército napoleónico.