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“Ali Aarrass está en la cárcel por abortar una operación delictiva”

Así lo asegura la Plataforma pro Ali Aarrass, que defiende que su acusación por pertenencia a banda terrorista comienza cuando Ali impide a un familiar proseguir con la venta de tarjetas falsas que acreditan a sus titulares como miembros de la Casa Real marroquí

Publicada en InfoMelilla el 12 de abril de 2012

Elena Montero

Abderrahman Benyahya (izda.) y Mustafa Aarrass (dcha.)
Abderrahman Benyahya (izda.) y Mustafa Aarrass (dcha.)

En calidad de portavoz de la Plataforma pro Ali Aarrass, Abderrahman Benyahya ha denunciado esta mañana, 12 de abril, que “Aarrass está en la cárcel por abortar una operación delictiva con la que se estaban lucrando ciudadanos marroquíes” y en la que, determina, están implicados miembros de la Casa Real de Marruecos.

La práctica que denuncia es la venta de tarjetas falsas que acreditan a su titular como familiar del Rey o ‘charif’ (descendiente del profeta), lo que le otorga un trato deferente por parte de las autoridades marroquíes en todos los estamentos institucionales.

Benyahya ha puesto sobre la mesa lo que considera el origen de la sentencia que ha encarcelado a Aarrass, acusado de vinculación a una banda terrorista. El activista asegura que este hombre retiró unas 25 tarjetas a un familiar suyo que las vendía, el mismo que le denunció ante el consulado marroquí en Bélgica, alegando después ante la familia que lo había hecho para cubrirse las espaldas.

Según explica el portavoz de la plataforma, cada lote de tarjetas (compuesto por una tarjeta con fotografía y otra redonda que se coloca en el coche) cuesta en torno a 1.000 euros y suele ir a parar, denuncia, a manos de “delincuentes” que obtienen un trato de favor tras cometer infracciones o delitos.

El vendedor solo tiene que rellenarlas y plastificarlas, puesto que –y de ahí viene la supuesta implicación de la Casa Real- las tarjetas proceden, firmadas y selladas, del Ministerio de Protocolo y Palacio marroquí, que suele dirigir miembros de la Familia Real de Marruecos y que es la única institución que puede expedirlas.

Fue tras la denuncia de su familiar cuando Baltasar Garzón ordenó su detención y comenzó el calvario para la familia Aarrass. Benyahya pide al Gobierno español, una vez más, que depure responsabilidades y exija a Marruecos un juicio justo, al mismo tiempo que solicita al Gobierno marroquí la apertura de una línea de investigación para esclarecer el “sistema de corrupción” que denuncia.