Local · Pleno de control

Calderón apuesta por la “prohibición absoluta” del botellón

El área de Seguridad Ciudadana está trabajando en medidas restrictivas contra esta práctica, ha asegurado el consejero, quien espera poder erradicar el consumo de alcohol en la vía pública y, más aun, en el caso de los menores de edad

Publicada en InfoMelilla el 31 de enero de 2012

Elena Montero

El consejero de Seguridad Ciudadana, Francisco Javier Calderón, ha explicado que está trabajando en medidas restrictivas contra la práctica del botellón que acabarán en la “prohibición absoluta” de la misma, teniendo en cuenta que muchos de los consumidores de alcohol en la vía pública son menores de edad.

Así ha contestado a la pregunta del grupo de Populares en Libertad (PPL) en la Asamblea sobre las medidas que se están tomando respecto a esta práctica que dicen entender ante la falta de alternativas de ocio para los jóvenes melillenses.

Ambos grupos parlamentarios, el de PPL y el de PP, coinciden en los problemas de suciedad, altercados y ruido que origina el botellón, así como en la necesidad de hacer cumplir la normativa vigente que prohíbe la venta de alcohol a menores de edad y el consumo del mismo en la vía pública.

Calderón ha explicado que este tema se regulará dentro de la Ordenanza Municipal de Convivencia Ciudadana en la que trabaja su área, si bien ha señalado que, mientras tanto, todas las denuncias que llegan a la Policía Local se atienden sin excepción.

PPL ha solicitado el cumplimiento de las leyes vigentes, mayor presencia y control policial en los puntos habituales de botellón y una alternativa de ocio por parte de la Viceconsería de la Juventud.

Ante esta última demanda, el consejero de Seguridad Ciudadana ha asegurado que tanto el área de Juventud como el de Bienestar Social trabajan incansablemente en la puesta en marcha de alternativas a esta práctica, cuya erradicación no está exenta de dificultades y, por el momento, es tratada con cierta “permisividad, pero intentando no dañar a los vecinos”.

Calderón apuesta por la “prohibición absoluta” del botellón