Opinión
Clásicos serán, hoy y para siempre
Publicada en InfoMelilla el 6 de octubre de 2012
Esto es un artículo de opinión. Lo que dice es de Remitidos, no del portal.
Remitidos
Gracias a la vida Mercedes, gracias por habernos negado y dado tanto a unos y mucho a tantos. Si no creyera en mi camino, si no creyera, aborreciendo a los testaferros de la falsedad y expresando aquello en lo que creo desde mi intrascendencia y vinculación a la tierra, a lo seco y a lo mojado, en estos tiempos de próxima hojarasca.
¿Qué eres, ciertamente lo eres ya?, puede que finiquitado, cumplido, cerrado, interrogando en pregunta que se mueve buscando la respuesta del millón que está a la vuelta de la esquina o plácida almohada.
Sobreviviendo Víctor, siendo el mundo idolatrado de otros que creen vivirlo del derecho y serlo del revés. Derecho, derechos a gozarlo que no padecerlo como tuyo, suyo y nuestro, también de él.
¿Quién, quiénes saben de la profundidad del agua donde no la hay?, encuentra la respuesta en la distancia para recogerla y mimarla, no dejando perder ni una maravillosa y cristalina o embarrada gota, una gota amiga que saluda la alegría de tus lágrimas por beberla y volver a regresar a tu punto de partida en secuencia constante de incontables días, puede que de tu corta existencia que no vida.
¡Cuándo, cuándo dejarán de ser bienaventurados porque tienen saciada su sed de igualdad y de justicia entre humanos y humanoides y sucedáneos sin clasificar!, cuándo.
¿Quiénes han perdido su butaca, su aposento en esta falsocracia, desconociendo su fortuna y la sonrisa por no ver tanta podredumbre?. Y claro, ellos inconscientes de que les llama pero engaña a la media y a la larga la imagen, protagonizando risas de hiena en desvergüenza silenciosas o jocosas, por olvido de su Dios o dioses, engañados de su valía y de sus méritos por osados suficientes.
No, no te dejaré la otra mejilla cuando me cortas mi espacio y recortas mis alas encadenando por codicia a mi amiga libertad; no , no te dejaré sigas demostrándome te alineas y eres un sicario y preso de tus pagos a amos instalados e indecentes. Y me cuesta decirte que te busques la vida, que te vas a estrellar, que vas equivocado, por tenderte mi mano, mi mano que rechazas por oler a pueblo, a lamentos y callosidades que reposan y sienes que encanecen tristes y perdidas.
No, no permaneceré indiferente y apartado ante el agravio a mi pueblo. a mi gente, mientras tenga conciencia de mis débitos y me acompañe la energía,, la que ata y hace sentirme cómplice de otros y realizarte como vivas y sueños de motor.
No, no me asusta, molesta, ni enerva la soledad, cuando a veces la busco, necesito y encuentro generosa y paciente, ayudándome a escucharme e intentar reconducir mis carencias y sobrantes, equilibrando lo complejo, dándole tiempo y sintiendo pena ante lo adverso, caduco y trasnochado.
Aborrezco popes, clanes, plutócratas, ídolos de barro mal alzados por codicia y restar a los más necesitados, visitantes de confesionarios circunstanciales, carroñeros armiñados, miradas cobardes y esquivas ante el que sufre; aborrezco a quienes no muestran sensibilidad por esos hermanos, ahora distantes, jodidos, problemáticos , a esos que en otras miraste, hoy no haciéndolo por desvergüenza e hipocresía.
Y sabemos que todo Mercedes. Mi Mercedes Sosa, no está perdido, pero cuesta tanto repetírmelo y hacer eco a tantos que lo necesitan en insonoras estancias y distancias...
¿Porqué no pedimos también por la nada que aspira a algo? ¿ Porqué tanto ego y autoengaño sabiendo somos granos en esta inmensurable inmensidad que necesita de nuestra conjunción y arrope?. Voces, voces en este viernes tarde de otoño, expresiones de mi interior que reclaman su libertad, al fin y al cabo, voces de este ciudadano, mis voces.
Me veo a menudo incapaz y desorientado en seguir esa línea trazada y tan segmentada por tajos de decisiones propias del averno y descontrolado materialismo y posesiones para cuatro. Sigo, sigo moviéndome en este plano y marco de dimensiones por explorar, espacios libres de momento de explotación y acción de tergiversar. Me sabe a encuentro no sé cuando con la felicidad, no importándome sea el kaos o el desorden para montar otro nuevo donde levantar dignidades y aunar submundos sin equidad, derramando, siendo incontenible el deseo y para ello obstáculos y caídas que te fortalecen y siguen diciendo,¡ basta y adelante!
¡Cuándo, cuándo la piel y las diferencias se darán cuenta de que nos une el calor y color humano!, ¡para cuando ese encuentro!
Y ellos, aquellos, los ilusos, locos, adelantados, visionarios, rebeldes, contestatarios, informales, dictados y acusados por herejía, díscolos y antinorma impuesta y desfasada, irrelevantes y asociales, ellos... seguirán creando eslabones y alentando romper y superar pragmatismos de corto alcance para beneplácito de los que se han montado su Jauja a costa de tantos desheredados, nosotros, la mayoría.
A ellos, a estos personajes, a tanto genio, mi guiño, respeto y complicidad, sabiendo de la mofa y desvergüenza de tanto incrédulo y acomodado, presos de su “destino”, enrolados en sus incomprensiones.
Sí Mercedes, que la vejez y avanzada y no se si longeva madurez nos sea fructífera compartiendo deseos desde este presente, recordándote, estimándote mi querida y añorada viejita.
¡Sigamos, sigamos amando a nuestra manera, sigamos buscando esos cielos abiertos que iluminen tanta negritud, contagiando frescura otoñal y oportunidades para todos y repito, para todos!.
Y a ti, León Gieco, gracias por tu compañía y mensaje que me invita al cielo, queriendo verlo en mi tierra, en mi inmensa y cercana proximidad!
Pedro Gallardo, Ciudadano