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De los saltos a la valla del 2005 a los asaltos del 2012

Publicada en InfoMelilla el 18 de octubre de 2012

Agencia EFE

Melilla está viviendo una presión migratoria y unos acontecimientos que recuerdan a las avalanchas de inmigrantes que se registraron en el 2005, cuando cientos de subsaharianos accedieron a la ciudad, en una crisis que, paradójicamente, también ocurrió en un mes de octubre.

Aunque la situación recuerda en una parte a la vivida en el 2005, existen notables diferencias, ya que hace siete años los inmigrantes trataban de superar la doble valla perimetral, entonces de tres metros, con escaleras hechas artesanalmente, y ahora, según denuncia la propia Delegación del Gobierno, lo hacen con piedras y palos, así como con "ademanes de victoria y de triunfo"

La presión migratoria del 2005 motivó precisamente el cambio de fisonomía de la valla que separa Melilla a Marruecos, que se elevó, primero hasta los seis metros, para después contar con un obstáculo novedoso denominado sirga tridimensional, que permitió, además, la retirada de la concertina, el alambre de cuchillas que rodeaba inicialmente el vallado.

Durante un tiempo, la sirga fue impenetrable, hasta que, justo hace dos años, dos inmigrantes la consiguieron superar, y ahora ya son decenas de subsaharianos los que superan el entramado de cables de acero que se elevan a seis metros.

Desde entonces, los intentos de entrada, calificados por la Delegación del Gobierno como asaltos e incluso como "invasión en toda regla" en el caso del último, registrado ayer, se han sucedido, pero es en los últimos meses cuando se han incrementado, no solo por la continuidad que han tenido, sino por el número de inmigrantes que han participado.

Además, según las palabras del delegado del Gobierno, Abdelmalik El Barkani, los inmigrantes "ya no vienen en son de paz", una frase que pronunció en julio tras la muerte de un suboficial marroquí en un asalto, y que ha vuelto a repetir hoy.

La situación en la frontera se ha alternado con la llegada de inmigrantes a islotes de soberanía española situados frente a la costa marroquí, sobre todo hace poco más de un mes a la denominada Isla de Tierra, que fue desalojada tras un acuerdo entre España y Marruecos.

La colaboración marroquí ha sido fundamental para abortar numerosos acercamientos de subsaharianos a la valla, algo que ha sido valorado por las autoridades españolas.

La alerta a uno y otro lado de la frontera de Melilla es máxima ante la posibilidad de nuevos asaltos, tal y como ha subrayado El Barkani, quien asegura que la situación migratoria que se está produciendo es "inadmisible".

Los asaltos a la valla han sido numerosos, pero la clave de los últimos ha sido que se han producido a plena luz del día, en vez de madrugada como es lo general, por lo que muchos ciudadanos han sido testigos directos de los acontecimientos.

La solución a este problema es compleja, pero desde Melilla se apela a la necesidad de que haya una mayor implicación de la Unión Europea, habida cuenta de que la ciudad autónoma es una de las fronteras sur del continente.

Noelia Ramos

De los saltos a la valla del 2005 a los asaltos del 2012