Local · Inmigración
Desmantelado el poblado de chabolas del Cerro de Palma Santa en una actuación coordinada por la Guardia Civil
El delegado del Gobierno asegura que en estos momentos había 47 infraviviendas, aunque el poblado ha llegado a albergar más de un centenar
Publicada en InfoMelilla el 29 de mayo de 2012
Un amplio dispositivo coordinado por la Guardia Civil de Melilla ha llevado a cabo esta mañana –martes- la demolición del poblado de chabolas instalado en el Cerro de Palma Santa por algunos de los inmigrantes llegados de forma ilegal a Melilla.
Ha sido a las 6.30 horas cuando dicho dispositivo, en el que han participado 57 personas de la Guardia Civil, Policía Nacional, Policía Local y servicio de Medio Ambiente, se ha puesto en marcha y ha dado cumplimiento a la orden judicial de proceder al desalojo y derribo del poblado de chabolas, y de restablecer la legalidad en la zona.
Tal y como ha explicado el delegado del Gobierno, Abdelmalik El Barkani, que ha estado acompañado por el teniente coronel de la Guardia Civil, en total había en estos momentos 47 chabolas en pie, aunque el poblado ha llegado a tener más de un centenar. Además ha explicado que en el momento de la actuación tan sólo 6 de esas infraviviendas estaban ocupadas por una docena de personas, que han abandonado el lugar sin provocar altercados o incidentes.
El Barkani, que ha recordado que esta actuación no ha podido llevarse a cabo antes por la falta de la autorización judicial necesaria, ha destacado la necesidad que había de llevarla a cabo por el riesgo para la integridad física que el poblado conllevaba para los propios inmigrantes y para los vecinos de la zona, ya que las chabolas estaban hechas con materiales altamente inflamables y, además, algunas de ellas se ubicaban en la margen del Río de Oro, con el consiguiente riesgo que ello supone en época de lluvias. Y ello, sin olvidar los problemas de salubridad y delincuencia que provocaba.
El delegado del Gobierno ha ofrecido algunos datos sobre los incidentes acaecidos en el poblado de infraviviendas en tan sólo cinco meses, como incendios o reyertas que en algunos casos se han saldado con heridos y en uno de ellos con resultados de muerte. Además, también ha recordado un incidente ocurrido en marzo de 2011 donde tres inmigrantes perdieron la vida en el transcurso de un incendio declarado en el lugar.
Teniendo en cuenta lo anterior, El Barkani tiene clara la necesidad que había de acabar con estas chabolas que, como ya ha repetido en varias ocasiones, “no tenían razón de ser”, máxime teniendo en cuenta que todos y cada uno de los inmigrantes que residían en el poblado estaban inscritos en el CETI, aunque se negaban a someterse a la disciplina que el centro.
Sea como fuerte, lo importante, ha dicho, es que hoy ha culminado un largo proceso administrativo y se ha podido restablecer la legalidad de forma “efectiva, responsable y con la ley en la mano”. A partir de ahora, ha concluido el delegado del Gobierno, se establecerá un dispositivo de prevención para evitar que el poblado vuelva levantarse.