Local · Semana Santa
El Humillado muestra sus heridas en una primaveral noche de Martes Santo
Arropado por mujeres de mantilla y nazarenos, el Cristo ultrajado de la Castrense ha realizado su tradicional estación de penitencia por las calles de la ciudad
Publicada en InfoMelilla el 3 de abril de 2012
Martes Santo. Jesús ya ha sido sentenciado, morirá en la cruz, pero antes ha sido entregado a los soldados romanos, que no dudan en dedicarle toda clase de golpes y en someterle a una humillación desmesurada. Y así, con el cuerpo amoratado y coronado de espinas camina silencioso por las calles de Melilla.
Es Nuestro Padre Jesús Humillado, titular de la joven Cofradía con sede en la Iglesia Castrense, el que, asumiendo su destino y tras el tradicional acto de desagravio, realiza hoy su estación de penitencia arropado por mujeres de mantilla y nazarenos, y acompañado por los acordes de la Banda Municipal de Melilla.
Bajo un cielo estrellado –hoy la primavera también ha querido acompañar al Humillado-, el cristo ultrajado ha querido mostrar al mundo entero sus heridas y su sufrimiento, las marcas de sus azotes, sin saber que aún deberá atravesar el peor trance.
La talla de Nuestro Padre Jesús Humillado data de 1999 y es obra de los imagineros malagueños José María Jiménez Guerrero y Diego Fernández Rodríguez. Muestra la viva imagen del dolor con el Cristo sentado, coronado de espinas, con una caña en sus brazos y cubierto de heridas, recreando de esta manera la burla a la que fue sometido por los soldados romanos tras la flagelación.
La primera vez que esta talla del Cristo Humillado salió en procesión fue el Martes Santo 30 de marzo de 1999.