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El INGESA aconseja prudencia a las personas diabéticas ante el inicio del mes de Ramadán

Recuerda que son pacientes que pueden sufrir complicaciones durante el ayuno y deben adoptar precauciones

Publicada en InfoMelilla el 19 de julio de 2012

Carmen Gaona Sáez

El INGESA aconseja prudencia a las personas diabéticas ante el inicio del mes de Ramadán

A tan sólo unos días para el inicio del mes sagrado de Ramadán, la Dirección Territorial del Instituto de Gestión Sanitaria (INGESA) ha realizado una seria de advertencias para garantizar la salud de aquellos ciudadanos musulmanes que durante este período cumplen con el perceptivo ayuno, a excepción de los menores de 12 años, enfermos, ancianos, embarazadas y mujeres en periodo de lactancia.

En primer lugar, el INGESA recuerda a aquellos ciudadanos que padezcan diabetes la necesidad de realizarse un control médico exhaustivo previo al inicio del Ramadán, con el fin de determinar el estado físico en el que se encuentran y para que su doctor le aconseje sobre la dieta que debe seguir y las modificaciones que debe realizar en la medicación que se suministra, así como la actividad física aconsejable o permitida durante este período de tiempo.

En este sentido, recuerda que durante el ayuno los mayores riesgos de padecer problemas físicos los tienen los pacientes con diabetes mellitus tipo 1 o en tratamiento con insulina, las embarazadas, los enfermos en diálisis insuficiencia renal, con mal control del azúcar (inestables), los que tienen el azúcar en sangre por encima de 150mgr%, los que han sufrido una cetoacidosis los tres meses previos, aquellos con tratamiento oral (pastillas), con complicaciones cardiacas, pacientes diabéticos que viven solos, etc.

Riesgos

El INGESA advierte que un paciente con diabetes puede tener una bajada importante del azúcar en sangre durante el día en Ramadán, así como en la segunda mitad del día (después del Iftar). El paciente se abstiene de comer, especialmente hidratos de carbono, durante 18 horas, por lo que no puede almacenar reservas de azúcares en el hígado, como recurso ante una hipoglucemia (bajada de azúcar).

Los pacientes en tratamiento con insulina especialmente, o incluso con antidiabéticos orales, están en riesgo de caer en coma durante el ayuno.

Los pacientes que tan sólo siguen dieta y ejercicio están expuestos a hipoglucemias que, en caso de no ser resueltas de inmediato, pueden agravarse hasta caer en coma, ya que las reservas quedan vacías debido a la abstinencia prolongada.

Además, existe el peligro de la hiperglucemia. Es decir, de la elevación de los niveles de glucosa en sangre durante la noche, debido a un excesivo apetito tras el prolongado ayuno diurno. Por ello se aconseja prudencia en la ingesta de alimentos.

Todo ello supone para la persona con diabetes el paso de una situación estable a una exposición a complicaciones, que se pueden agravar en forma de consecuencias secundarias meses después de finalización del ayuno, tales como debilidad de la vista, mal funcionamiento del riñón, lesiones en los pies o impotencia sexual. Dado que estos síntomas no aparecen de inmediato, es difícil que el paciente vincule estos efectos secundarios a los ayunos prolongados durante el Ramadán..

Por último, hay que reseñar que es desaconsejable que realicen ayuno las personas diabéticas que además presenten otras patologías, tales como neumonía, cardiopatía, insuficiencia renal o hepática, infección intestinal, etc, ya que la falta de agua puede provocar una deshidratación grave.

Consejos para los diabéticos que cumplan el Ramadán

En el caso de que los enfermos de diabetes decidan cumplir con el ayuno, el INGESA les aconseja llevar siempre una pieza de fruta o un sobre de azúcar, y un botellín de agua; evitar la exposición prolongada al sol, especialmente entre las 12 y 18 horas; evitar la realización de esfuerzos físicos intensos, sobre todo en solitario; usar ropa no ajustada y ligera; repartir la comida diaria en varias veces durante el horario permitido; evitar los alimentos dulces o hipercalóricos; y ante cualquier evento de su salud, controlarse la glucemia (azúcar en sangre) y acudir a su médico.