Local · Semana Santa
El Santo Entierro cala, un año más, en el corazón de los melillenses
Muchas han sido las personas que han acompañado a las tres estaciones de penitencia que lo componen; y muchas son las que ahora aguardan la llegada del Domingo de Resurrección
Publicada en InfoMelilla el 7 de abril de 2012
Los cristianos conocen el sacrificio de Jesucristo y,
por ello, no han dudado en acompañarle durante sus salidas procesionales en el Viernes Santo. Un año más, miles han sido los melillenses
que han esperado pacientes los pasos del Santísimo Cristo del Socorro y del Santísimo Cristo Yacente que representan al hijo de Dios sin vida y
que nos recuerda como el amor infinito ha permitido que un Padre sacrifique a su hijo y que un hombre, hecho de carne y hueso, se done por entero a los demás.
El primero en salir de la plaza de toros, y algo antes
de lo previsto, ha sido el Cristo del Socorro, una talla que representa a Jesús crucificado y cuyas portadoras eran mujeres muy jóvenes. A
continuación, salía la imagen de Cristo Yacente y detrás de ambos su madre, María Santísima de la
Soledad, llevando consigo un pañuelo para enjugar las lágrimas por la pérdida y un rosario para encomendarse a Dios ante tanto dolor.
El luto ha estado presente en el color negro de los
trajes de cuantos procesionaban –a excepción de los militares uniformados-, en el
silencio que reinaba entre ellos, en la seriedad de sus rostros y en la sobriedad musical que marcaba el paso.
En esta procesión oficial del Santo Entierro, no
podían faltar las autoridades civiles, representadas por gran parte de los máximos responsables de la Ciudad Autónoma de Melilla, y
los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, que han vestido sus uniformes de gala para acompañar a las tres estaciones de penitencia.
A su llegada a la tribuna ubicada a mitad de la
Avenida Juan Carlos I Rey, las estaciones han parado su avance, aunque no su balanceo, para escuchar la saeta que Melilla le dedica antes de retomar su camino de vuelta a casa.