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Aves.
Guelaya encabeza el compromiso de Melilla para la protección de las aves de la zona
Melilla está situada en las principales coordenadas de pasos migratorios de aves y, por ende, el comportamiento de algunos melillenses amenaza con la extinción de algunas especies ya en peligro de extinción.
Publicada en InfoMelilla el 5 de enero de 2012
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Melilla está comprometida con las aves de su entorno. Y lo está a través de la organización Guelaya Ecologistas en Acción, presidida por un melillense más que comprometido con el medio natural, Manolo Soria. Soria. Los ecologistas se vienen reuniendo en Horcas Coloradas para avistar aves y mamíferos marinos. Pero Soria no protesta por gusto sino con datos -muy interesantes- en su poder. Melilla está situada en las principales coordenadas de pasos migratorios de aves y, por ende, el comportamiento de algunos melillenses amenaza con la extinción de algunas especies ya en peligro de extinción.
Es el caso del cernícalo primilla. Había toda una colonia en proceso de reproducción en tierras melillenses y, hoy por hoy, si queda un ejemplar, se trata de un milagro. Hay otras especies que no han terminado de desaparecer pero esa incomprensible actitud del hombre contra la vida de las aves las pone en peligro. En marzo, Melilla se llena de vencejos pálidos y golondrinas. ¿Por qué los matan?. Soria entiende que por razones económicas o por diversión, “o por mero desconocimiento de la legislación en materia de la protección de las especies”, que tiene mucho bemoles.
Y no de puede afirmar que las aves migratorias que sobrevuelan Melilla constituyen un peligro para las explotaciones agrícolas porque ya nos dirán dónde se ubican tales explotaciones. Viene de lejos. ¿Quién no recuerda las capturas de paínos en las playas melillenses a lazo?. Ya no es necesario que el Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) persiga estas prácticas ilegales porque no queda ni un paíno que atrapar. Han caído todos.
No es el caso de Melilla o, si lo es, se trata de una costumbre muy aislada. Hablamos del parany o barraca, un pegamento que se fija en las cortezas de los árboles, el ave queda privada de movilidad y se les mata aplastándoles el cráneo. ¿Para qué?. Pues para divertirse uno, que no es poco.
Los hombres, mujeres y niños que piensan como Manolo Soria –que no son pocos-, es decir que piensan que la sostenibilidad del planeta pasa por el máximo respeto al medio ambiente, por la mejor de las ecologías, ésos se reúnen en Horcas Coloradas para avistar aves y mamíferos marinos para mejor suerte de aquellos que aún sobreviven a la vileza humana. Otras especies como las comentadas antes no lo van a poder contar.