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La AUGC y el SUP reclaman al Gobierno central que ponga fin al trato "vejatorio e injusto" que reciben los agentes en la frontera de Melilla
Las dos organizaciones consideran fundamental que España exija a Marruecos el respeto a la zona neutral
Publicada en InfoMelilla el 30 de octubre de 2012
La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) y el Sindicato Unificado de la Policía (SUP) han expresado su total repulsa y rechazo ante los sucesos acaecidos en el paso fronterizo de Beni Enzar el pasado sábado, cuando un grupo de “descerebrados” comenzaron a lanzar hasta 60 kilos de piedras contra los agentes de seguridad españoles que se encontraban de servicio, y han reclamado al Gobierno de España que ponga fin al trato “vejatorio e injusto” que están sufriendo.
Las dos organizaciones han dejado claro a través de un comunicado de prensa que no consentirán actos de esta índole, y por ello considera necesario que el Gobierno central “tome cartas en el asunto” y exija a Marruecos un mayor respeto a la zona neutral.
Tanto la AUGC como el SUP han lamentado la actitud impasible que mostraron en todo momento las fuerzas de seguridad marroquíes, que asistieron a las agresiones sin actuar. Sin embargo, consideran aún peor el hecho de que a los miembros de la seguridad española no se les permita actuar. “Se han hecho dueños de la zona neutral, que sirve de escudo para que esta clase de energúmenos y delincuentes campen a sus anchas y atenten contra los guardias civiles y policías nacionales”, ha señalado.
Las dos organizaciones, que se han preguntado qué ocurriría si el lanzamiento de piedras se hubiera producido desde el lado español, tienen clara la importancia de que las relaciones entre los dos países sean cordiales y afectuosas, pero se preguntan “hasta dónde tenemos que aguantar y hasta dónde tenemos que permitir”. “Las policías de ambos países deben colaborar de manera reciproca y estos actos están siendo permitidos por el Gobierno marroquí”, han lamentado.
La AUGC y el SUP, que han lanzado un mensaje de apoyo y solidaridad a los agentes que realizan su servicio en la frontera, consideran necesario que se ponga fin a esta situación “intolerable, insoportable e injusta”.