Local
Investigación.
La crisis no puede frenar la investigación en el tratamiento y cura del cáncer
El 0,7 por ciento del Impuesto de la Renta Física de las Personas (IRPF) debería ocuparse de los recortes en investigación, sobre todo en investigación sanitaria.
Publicada en MeliYa el 30 de enero de 2012
MeliYa.com
Hace unos días, los medios de comunicación nos informaban de cómo una señora tuvo que buscarse la vida para reunir unos 30.000 euros de manera que una investigadora pudiera seguir trabajando para encontrar solución a la diabetes que padece su hija. Los recortes presupuestarios habían puesto en la calle a la investigadora cuando estaba a punto de dar con la tecla. El 0,7 por ciento del Impuesto de la Renta Física de las Personas (IRPF) debería ocuparse de los recortes en investigación, sobre todo en investigación sanitaria.
La Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) lo está viendo venir y recuerda que según el OncoBarómetro de la AECC casi el 80% de los españoles ha tenido una experiencia muy cercana con el cáncer y que el 67% lo considera un problema de salud grave y el 30% muy grave, lo que significa que el cáncer es el problema de salud más grave para los españoles por encima del resto de las enfermedades. Estos porcentajes pueden ser aplicados perfectamente en Melilla, ciudad en la que se puede afirmar que tanto la labor de la AECC como el servicio de Oncología del Hospital Comarcal responden a las expectativas de los melillenses.
No sólo se trata de los enfermos puntuales sino de quienes tienen la obligación moral de sentirse –también- afectados. Y la investigación es crucial habida cuenta que la efectividad de las medidas sanitarias contra la enfermedad ha crecido como nadie pensaba en el último medio siglo. Decir cáncer hace un par de decenas de años era decir tragedia; hoy, pronunciar el nombre de la enfermedad no resulta tan traumático porque, en sus diferentes vertientes, se ha avanzado y cómo.
Ya sabemos que del Estado no sobra ni un euro sino todo lo contrario pero hay que aprovechar cualquier resorte presupuestario para investigar en salud. La AECC lo tiene claro: “Es necesario que se optimice la gestión para utilizar los recursos de manera eficiente y que no afecte, ni en dotación presupuestaria ni en calidad, a los servicios y prestaciones a los pacientes oncológicos y sus familias”. En Melilla es tan claro como la necesidad de mantener un buen servicio y, en la medida de lo posible, mejorarlo.
La afectación del 0,7 por ciento del IPRF a otros fines –que no cuestionamos- se podría revisar para que el cáncer, como demuestran las cifras oficiales, deje de ser la primera causa de muerte prematura a nivel mundial en hombres y la segunda en mujeres; o dicho de otra manera: “Tenemos que seguir trabajando por la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud pero siempre teniendo en mente que la prioridad es la protección de los más vulnerables”.