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La vicepresidenta segunda de la Asamblea acusa al grupo del PP de seguir cometiendo los mismos errores del pasado en los plenos de control
Almansouri no comparte la actitud de Rivas de negar sistematicamente la palabra a los diputados cuando se producen alusiones personales
Publicada en InfoMelilla el 4 de diciembre de 2012
La diputada de Coalición por Melilla (CPM) y vicepresidenta segunda de la Asamblea, Dunia Almansouri, ha acusado al Grupo Popular de estar aprovechando la buena voluntad de diálogo y decoro de los cepemistas para seguir incurriendo en los mismos errores que ya se cometían en los plenos de control antes de la aprobación del nuevo Reglamento de la Asamblea.
Almansouri se ha referido de manera concreta a la última sesión de control celebrada el pasado viernes cuando el portavoz de Populares en Libertad (PPL), Julio Liarte, solicitó observancia al reglamento tras sufrir una serie de alusiones personales por parte del diputado popular, Miguel Marín. A pesar de que la vicepresidenta segunda consideró que sí se habían producido esas alusiones personales, la vicepresidente primero, Cristina Rivas, creyó que no, por lo que le negó a Liare la posibilidad de intervenir para defenderse.
La cepemista ha recordado que durante el debate para la aprobación del nuevo Reglamento, se acordó la necesidad de que los grupos políticos rectificaran sus planteamientos y actitudes con el fin de hacer las sesiones plenarias más fluidas y salvaguardar el decoro a la Cámara. Algo que en su opinión no está cumpliendo Rivas al negar sistemáticamente la palabra a los diputados cuando se producen alusiones personales.
“No vamos a permitir que entremos en la misma dinámica que las legislaturas anteriores”, ha dejado claro Almansouri, quien ha pedido al Gobierno local que replantee su actitud en este aspecto, ya que, entre otras cosas, ello permitirá reducir las alusiones personales a diputados en próximos plenos.
Del mismo modo, Dunia Almansouri ha denunciado la vulneración constante en cada Pleno del artículo 68 del Reglamento, que refleja la obligatoriedad de llamar al orden a los diputados que realizan alusiones ofensivas, y ha pedido de nuevo al Gobierno que cambie de actitud, ya que “no podeos seguir siendo el problema de los ciudadanos”.